Qué puede hacer la virtualización por tu empresa

David Herranz, responsable de Servicios de Consultoría e Infraestructuras, Dell España.

Cualquier empresario debería haber oído hablar de la virtualización, sin embargo es posible que no haya comprendido exactamente cómo puede ayudarle a potenciar su productividad y a ahorrar dinero.

Ahora más que nunca, las empresas están buscando en sus sistemas de información la ayuda necesaria para reducir costes y alinear los sistemas informáticos con la estrategia de negocio.

En condiciones normales, es un hecho contrastado que las empresas dedican el 70% de su presupuesto para IT en mantener los sistemas funcionando, y sólo el 30% restante en innovación y mejorar las infraestructuras.

Sin embargo, la situación actual obliga a posponer proyectos y en lo posible a reducir costes, lo que se traduce en que ese 30% anteriormente comentado desaparece de nuestro presupuesto. La pregunta es obvia, ¿cómo puedo innovar y mantener una política en IT estratégica para la empresa y al mismo tiempo reducir el gasto? La respuesta es sencilla, reducir los costes de mantenimiento, (el famoso 70%), y aprovechar la diferencia para innovar.

El centro de datos inteligente

Para llevar a cabo la reducción de costes en el mantenimiento de los centros de proceso de datos, éstos deben tener ciertas cualidades que les permitan ser autosuficientes y tomar sus propias decisiones basadas en patrones preestablecidos; esto es lo que en Dell denominamos el Centro de Datos Inteligente.

¿Cuáles son las cualidades de este centro de datos inteligente?

El centro de datos en primer lugar tiene que tener la capacidad de auto supervisión, para después ser capaz de, gracias a la auto diagnosis, adaptarse dinámicamente a los nuevos eventos, nuevas cargas de trabajo o fallos en alguno de sus componentes, por ejemplo.

Para ello, este centro de datos debe estar diseñado para ofrecer el rendimiento y niveles de servicio establecidos, así como ser lo suficientemente flexible para futuros crecimientos o necesidades de nuestro negocio. En definitiva, ser escalable en todas las dimensiones posibles. Por supuesto, debe estar diseñado para proteger los datos, en ningún caso la flexibilidad debe comprometer los activos de la compañía.

Por último debe ser eficiente en todos los sentidos, pero resaltando la eficiencia energética. Como dato, más de la mitad de las empresas españolas ya ha puesto en marcha -o prevé hacerlo próximamente-, un plan de medidas para reducir el consumo energético de los sistemas informáticos. No olvidemos que el consumo energético de un servidor de 3 o 4 años de antigüedad puede ser hasta un 75% superior a un servidor Dell de undécima generación.

El facilitador, la virtualización

En este contexto de autonomía por parte del centro de datos, todos los componentes (como aplicaciones, sistemas operativos, hardware, procesos) deben ser extremadamente eficaces y a la vez diseñados para trabajar en conjunto.

En un entorno no virtualizado es práctica habitual ligar una aplicación con un servidor y los motivos son muchos y variados. No olvidemos la máxima que dice que la dependencia crea complejidad y por ende la no dependencia crea flexibilidad y simplificación.

Resumiendo, este concepto es el que aplica a la hora de virtualizar un CPD, desaparece la dependencia servidor/aplicación flexibilizando los recursos hasta tal punto que el servidor físico y el sistema de almacenamiento pasan a formar un pool de recursos a nuestra disposición.

Pero, ¿qué es la virtualización?

La explicación sencilla es que la virtualización permite a un servidor u ordenador actuar como varios. En vez de ejecutar sus aplicaciones en servidores separados, el software de virtualización permite ejecutar varias aplicaciones diferentes en el mismo servidor al mismo tiempo.

El software de virtualización permite que un servidor se divida en varias ‘máquinas virtuales’. Esto significa que una empresa podría necesitar solamente un servidor para utilizar todas sus aplicaciones, mientras que usando servidores convencionales necesitaría ejecutar estas mismas aplicaciones al mismo tiempo en diferentes servidores.

Pongamos un ejemplo en un lugar típico de trabajo – un servidor físico podría actuar más o menos como tres servidores virtuales, cada uno de ellos ejecutando una aplicación diferente por separado (Ej.: servidor Web, servidor de e-mail y servidor del sistema o administrador de archivos), cada uno como si estuviesen siendo ejecutados en su propio servidor físico.

Cada servidor virtual actúa completamente independiente uno del otro, así en caso de que alguna aplicación falle, las demás aplicaciones, que están siendo ejecutadas en otros servidores virtuales, no se verían afectadas. ¿Qué obtenemos? El beneficio de tres servidores por el precio de uno. Se estima que el ratio medio actual de servidores virtualizados esta en 6, (6 servidores virtuales por servidor físico) y se espera que este ratio pase en breve a 8.

Utilidades de la virtualización

Además de la partición lógica, la virtualización ofrece muchas ventajas asociadas, más allá de la infrautilización de recursos hardware. Algunas ventajas adicionales pueden ser la gestión simplificada, el aprovisionamiento de nuevos servidores casi instantáneo, la portabilidad de aplicaciones no soportadas por un hardware moderno, capacidad de alta disponibilidad y entornos de disaster recovery implícitos en la propia tecnología de virtualización, entre otros.

¿Por qué interesan los servidores virtualizados a las pymes?

Para las pymes el tiempo es dinero, y Dell puede enseñarles cómo ahorrar ambos con la virtualización. Muchas pymes ya lo han probado y están disfrutando de los beneficios de la virtualización, lo que les permite adaptarse más rápidamente que sus mayores competidores.

La virtualización permite ahorrar más que costes en los productos, como ya hemos visto. Contar con pocos servidores significa también menos consumo energético, menos refrigeración y menos mantenimiento, por no mencionar el espacio que se ahorra en las instalaciones.

La virtualización provee a los negocios de flexibilidad para escalar recursos informáticos sin necesidad de adquirir nuevos servidores. La virtualización es también una excelente herramienta para gestionar pérdidas de datos y su recuperación posterior puesto que las máquinas virtuales y las aplicaciones que incluyen pueden trasladarse rápida y fácilmente de una máquina física a otra.

De este modo, en caso de que ocurra un desastre en el que uno de los servidores físicos virtualizados salga dañado, los servidores virtuales pueden moverse a otro servidor físico virtualizado sin ningún proceso de recuperación especial. El resultado: una reducción masiva de tiempo perdido.