La investigación sitúa el precio como segundo factor de importancia a la hora de elegir un establecimiento on-line. Esta característica estaba hace 2 años en el puesto 17 por detrás de cuestiones como la confianza que también destacaban otros estudios. Ahora cobra importancia por la mala situación económica.
En el primer puesto del ránking se sitúa, igual que hace 2 años, la logística. Asuntos como el horario de entrega preocupan tanto al consumidor que puede hacerle cambiar de un establecimiento on-line a otro.
Los usuarios también quieren buenos productos, que los pedidos lleguen a su hora, la compra sea cómoda y en séptimo lugar, las ofertas. Al final, se vuelven a repetir parámetros relacionados con el precio y la logística. De hecho, estos valores han subido puestos a pasos agigantados en 2 años.
El estudio revela además que el consumidor on-line es menos promiscuo. De hecho, el 71% de los compradores on-line suelen elegir la mista tienda si han tenido una buena experiencia de compra anteriormente. Así, garantizar una buena accesibilidad es otro factor clave.
Aunque muchas empresas han intentado replicar su modelo de negocio físico en el mundo on-line, ambos mundos son realidad diferentes. Por supuesto, las relaciones existen y uno se puede apoyar en otro, pero hay claras diversidades incluso en el perfil del consumidor.
El estudio de TNS explica claramente este asunto. Mientras que los usuarios de un comercio físico buscan una relación de calidad-precio, la calidad de la marca del distribuidor, el surtido y la proximidad. En el caso, on-line se quedan con el precio y la logística además de la accesibilidad.
Ademas si la experiencia es buena, los consumidores de Internet son más fieles. En el caso de los tradicional solo el 4% realizar las compras en el mismo establecimiento.