De las empresas consultadas solo el 40% está considerando la opción de pasarse a Windows 8 -sin saber si finalmente lo harán- y un 10% aseguran que no lo harán. Así, prima la precaución hacia el cambio de sistema operativo.
Las cifras de este informe no son demasiado positivas si las comparamos con Windows 7. En 2009, el porcentaje de actualización de las empresas era un 66%. Solo el 27% aseguraba que todavía no iba a migrar a Windows 7 o cambiarse. También hay que tener en cuenta que el predecesor era Windows Vista, uno de los fiascos de Microsoft.