Actualidad

Fabricantes de tarjetas gráficas bajan precios para limpiar stock

Fabricantes y vendedores de tarjetas gráficas se encuentran en una posición complicada. La acumulación de stock que se produjo con la explosión del minado de criptodivisas tuvo consecuencias desastrosas cuando se pinchó la burbuja, dejando al canal con una enorme saturación de tarjetas gráficas de gama media que se ha mantenido hasta hoy.

Durante los meses posteriores al pinchazo de la burbuja los precios de las tarjetas gráficas se han mantenido elevados, lo que ha impedido llevar a cabo una auténtica limpieza de stock antes del lanzamiento de las nuevas generaciones de tarjetas gráficas de gama media de NVIDIA, la RTX 2060 y la GTX 1660 Ti.

Ahora, con ambos modelos en el mercado, limpiar stock resulta todavía más complicado. El tiempo pasa y el canal sigue saturado, así que fabricantes y vendedores ya no tienen más opción que empezar a bajar precios de forma significativa para terminar de deshacerse las unidades que han almacenado. De lo contrario podrían acabar con una gran cantidad de tarjetas gráficas «obsoletas» a las que podrían no llegar a dar salida.

Por el lado de AMD los modelos más afectados son las Radeon RX 570 y RX 580, mientras que por la parte de NVIDIA las GTX 1060 y las GTX 1070 han sido las tarjetas gráficas que mayor acumulación de stock han registrado. Esto quiere decir que serán precisamente esos modelos los que registrarán una mayor caída de precios en las próximas semanas.

El propio CEO de NVIDIA, Jen-Hsun Huang, dijo en su momento que esperaban que el stock de tarjetas gráficas NVIDIA de la serie GTX 10 se acabara digiriendo en el primer trimestre del año, pero según las últimas informaciones que llegan del sector podría mantenerse hasta mediados o finales de 2019.

Nos encontramos en una situación bastante particular. Los precios de los SSDs han bajado de forma significativa y la tendencia se mantendrá a la baja, la memoria RAM también ha empezado a bajar de forma notable, y ahora le toca el turno a las tarjetas gráficas de gama media. Lo único que todavía se mantiene en niveles elevados es el coste de los procesadores Core de Intel, debido a los problemas productivos que está teniendo el gigante del chip.