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On-premises o cloud, esa es la cuestión

Todos hablamos del cloud y sus ventajas dando casi por hecho que es el único camino para los negocios del futuro. Sin embargo, es evidente que la opción de continuar con la infraestructura alojada en casa (on-premises) es más que aceptable. Pero ¿cuándo elegir una y cuándo otra?

Las migraciones a la nube están a la orden del día. Todos los proveedores tecnológicos deben llevar el concepto cloud en alguno de sus mensajes pero ¿es necesario para todos los clientes? La respuesta es un rotundo, no. Muchos partners nos han confirmado esta visión asegurando que el on-premises seguirá teniendo espacio durante muchos años. Pero entonces, ¿dónde debemos fijarnos para elegir la opción adecuada? Algunas ideas:

Bagaje TI

Lo primero que debemos mirar es a quién tenemos delante. No es lo mismo una empresa que empieza desde cero a montar su infraestructura a una que cuenta con un legacy de hace más de 15 años donde aloja tanto sus aplicaciones críticas como sus herramientas menos claves. La aproximación inicial será totalmente diferente.

Y es que si vamos a comenzar a desarrollar una estrategia tecnológica en una compañía desde la nada, mirar al cloud será la opción más rentable, flexible, escalable y sencilla de cambiar.

Sin embargo, las complicaciones pueden llegar cuando la empresa lleva mucho tiempo corriendo sobre infraestructuras en casa. En ese caso es necesario examinar y valorar cómo está montado la gestión y suministro para poder ver qué decisión tomar; la regla más habitual es llevar las aplicaciones menos críticas a la nube en un primer momento y analizar cómo mejorar aquello que es núcleo del negocio. En muchos casos, la decisión será dejarlo en on-premises directamente por ser una petición del cliente o porque es la forma más segura de garantizar que la migración va a ser exitosa.

Objetivos a medio plazo

Otro de los factores a tener en cuenta es la planificación tecnológica de una compañía. No es lo mismo pensar en un fontanero que necesita una web y poco más que en una fábrica donde se fabrican 10.000 sobres al día, por ejemplo. Dos ejemplos donde los objetivos TI serán totalmente diferentes a medio plazo.

En este sentido, vuelve a ser crucial conocer las metas del cliente en un medio plazo; saber si necesitará infraestructura de largo recorrido on-premises, si más bien se utilizará para proyectos puntuales o si por el contrario, prefiere ir probando nuevas opciones cloud para valorar la introducción en su negocio.

Dependencia

La necesidad de tener un acceso controlado y físico a la configuración, manejo y seguridad de la infraestructura o datos es un valor clave en el on-premises. Es ahí donde reside el gran valor de este modelo que crea una dependencia en muchas organizaciones.

Es ahí donde tenemos que ver cuánta dependencia debemos dejar gestionar a los clientes, aunque sea con nuestro asesoramiento y mantenimiento, o cuánta podemos administrar con otras fórmulas. En este apartado también entrará en juego claramente la mentalidad y, como hemos dicho, las condiciones que reúna la compañía en cuanto a legacy.

Imagen | Evan Dennis