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IoT e Inteligencia Artificial: el binomio AIoT de valor

Entre las tecnologías más en auge nos encontramos con el IoT y la Inteligencia Artificial. Dos tendencias TI que combinadas pueden aportar más valor del esperado por las empresas alumbrando el AIoT. Así lo valoran más del 90% de las organizaciones que han probado este dúo de forma conjunta. Un estudio de SAS, Deloitte e Intel, investigado por IDC, apunta en esta dirección.

A la hora de evaluar las razones para juntar el IoT y la Inteligencia Artificial, denominado también como AIoT, el 34% de las empresas aseguran combinar estas tecnologías para aumentar sus ingresos; un 17,5% lo hacen para innovar; un 14,3% para ofrecer a sus clientes nuevos servicios digitales y un 11,1% para reducir sus costes operacionales.

El aumento de ingresos, la principal razón para juntar IoT e IA

El 79% de los directivos de las 450 compañías consultadas están involucrados en los proyectos de IoT y que el 92% de ellos destaca el valor generado al aplicar AIoT. Las organizaciones que combinan el uso de IoT con AI resultan ser más competitivas que aquellas que solamente trabajan con Internet de las cosas, marcando una diferencia de hasta dos dígitos en términos de productividad, costes e innovación.

El IoT además se puede mezclar con otras tecnologías. Solo el 12% de los encuestados usaban la información derivada de IoT en sus operaciones diarias, pero esa cifra ascendía al 31% cuando la IA estaba involucrada.

Mejoras derivadas del AIoT

Entre las mejoras que han visto las empresas que han desarrollado capacidades de AIoT están la capacidad para acelerar las operaciones, introducir nuevos servicios digitales, mejorar la productividad de los empleados y reducir los costes.

Así, el informe refleja que las compañías que han empleado datos de IoT para acelerar sus operaciones sin la aplicación de IA experimentaron un incremento del 32% mientras que las compañías que añaden IA mejoran un 53%.

Entre las técnicas de análisis más utilizadas están la inteligencia empresarial con un 33%, la visibilidad y la monitorización en tiempo casi real (31%) y la monitorización condicionada (30%).

Imagen | Joshua Torres