Con la inminente llegada del Black Friday, el comercio minorista se prepara para una ingente demanda de compras online, a la vez que los riesgos de las ciberamenazas siguen creciendo. En el comercio electrónico, la seguridad de la identidad trabaja tras las bambalinas para proteger la confianza del cliente y ayudar a garantizar experiencias de compra seguras y sin problemas, pues tanto la protección de los datos como la confianza son fundamentales para la resiliencia operativa. Mas aún a la hora de navegar por el complejo panorama de amenazas que acecha en el comercio minorista y electrónico.
Con los cibercriminales apuntando cada vez más a los datos de los consumidores, los minoristas necesitan un “equipo de seguridad” digital dedicado a proteger las operaciones y salvaguardar la confianza del cliente. Para los profesionales de la ciberseguridad, comprender las vulnerabilidades únicas relacionadas con la identidad en el comercio electrónico, como la seguridad de los datos de pago y la verificación de la identidad del cliente, es fundamental para desarrollar una estrategia de defensa proactiva para este “centro comercial digital” en expansión.
Y para los minoristas, especialmente en el comercio electrónico, la seguridad de la identidad digital permite controlar quién puede acceder a la información confidencial del comercio electrónico, lo cual es fundamental para garantizar el cumplimiento y agilizar el acceso para empleados y proveedores.
Con todo ello, los profesionales de la ciberseguridad en esta industria afrontan una serie de desafíos específicos. Desde CyberArk analizamos los riesgos más importantes a los que se enfrenta el comercio minorista y electrónico, y cómo combatirlos:
Por ello, en la industria minorista actual, salvaguardar la confianza del consumidor y proteger cada interacción es crucial, especialmente con el crecimiento de las operaciones digitales y basadas en la nube.