9 de cada 10 consumidores en España consideran que el comercio electrónico y las tiendas online ayudan con el aumento del coste de la vida. De hecho, perciben el canal online como un aliado para ahorrar en el hogar, frente a una percepción unánime del aumento de los precios. Estas son algunas de las conclusiones del Estudio sobre percepciones del impacto del comercio electrónico en el ahorro de las familias en España, realizado por Ipsos para Amazon.
Los resultados del estudio revelan que las herramientas del comercio electrónico están modificando los hábitos de compra de los consumidores en España, que ahora planifican más y cuentan con más información. Las tiendas online son las que ofrecen más opciones y herramientas para ahorrar para 8 de cada 10 consumidores.
El 75% de los encuestados asegura que en el último año los precios han aumentado mucho o bastante, una tendencia al alza, que según los consumidores, se ha mantenido en la última década. Esto se traduce también en que la mayoría de los consumidores en España perciben una pérdida de su poder adquisitivo.
La mitad de los encuestados afirma que éste se ha reducido en los últimos diez años, sensación que se acentúa en el último año, en el que el porcentaje aumenta hasta alcanzar el 60%. Esta percepción es generalizada, y no varía significativamente entre distintos grupos de edad o niveles de ingresos.
El aumento de los precios se percibe especialmente en cinco sectores: alimentos, energía, vivienda, viajes y ocio. Así, las conclusiones del estudio revelan que los ámbitos en los que los consumidores perciben un mayor incremento de los precios son la cesta de la compra (76%), la energía (luz, gas, gasolina) para un 66% de los encuestados, la vivienda (50%), los viajes (45%), el ocio (43%), el transporte (30%), los servicios de telefonía (25%) y, en menor medida, la salud y la educación (23%).
Las cinco categorías de productos en las que los consumidores perciben un mayor encarecimiento de precios son alimentos (80%), productos de limpieza e higiene, y artículos para bebés y mascotas (65%), ropa y calzado (48%), tecnología y electrónica (33%) y electrodomésticos (25%).
El estudio también revela diferencias entre generaciones a la hora de percibir estas subidas de precios. Para los mayores de 65 años el incremento de precios es percibido principalmente en los alimentos (91%), la cesta de la compra (88%) y la energía (73%). Sin embargo, entre los más jóvenes, además de la cesta de la compra y la energía, se suman las preocupaciones por el incremento de precio percibido en la vivienda (54%) y el transporte (34%).
Ante la percepción del aumento del coste de vida, los consumidores están adoptando diversas estrategias para encontrar mejores precios y adaptarse a un escenario que requiere mayor planificación. Lo que muestra el estudio es que dichas estrategias pasan por comparar entre tiendas y canales online y offline (48%). Además, los consumidores afirman que compran en tienda física u online según convenga en cada situación (57%).
Las razones por las que la mayoría de los consumidores creen que el comercio electrónico ayuda a afrontar el coste de la vida son la posibilidad de comparar precios, el ahorro en desplazamientos y el acceso a las ofertas en eventos especiales con descuentos.
La mitad de los consumidores en España afirma haber comprado más online en 2025 que en 2024. Sobre todo por ahorro de tiempo (55%) y de dinero (49%). Además, un 44% prevé aumentar aún más sus compras online en los próximos doce meses. Los segmentos más jóvenes, y las familias con hijos, son quienes tienen una mayor percepción de ahorro en el canal online. También dominan con más facilidad las herramientas que contribuyen a conseguir los mejores precios.
El estudio muestra que, para los consumidores, la compra online destaca claramente por su comodidad (89% frente al 66% de la tienda física). Los encuestados perciben también que ofrece una mayor variedad de productos y marcas, lo que se traduce en más competencia y precios más bajos (87% frente a 63%). Asimismo, el canal online sobresale por sus herramientas y funciones: compras recurrentes, comparativas de precios o alertas, etc. Las perciben como facilitadoras del ahorro (38% en el canal online frente a 21% en tiendas físicas).
Sobre otras estrategias para contener el aumento del coste de la vida, el 51% de los consumidores encuestados afirma que ha reducido el consumo de productos no esenciales, y el 50% opta por comprar marcas blancas para hacer frente a la subida de precios. Un 48% opta por reducir el gasto en ocio, como restaurantes y cine. Además, el 38% afirma utilizar herramientas para ahorrar, como tarjetas de fidelización, cupones o suscripciones que les permiten obtener descuentos.
Según los resultados del estudio, los consumidores consideran que el canal online incorpora nuevas herramientas que cambian los hábitos de consumo y ahorro, permitiendo que la compra sea más planificada e informada. Asimismo, los consumidores perciben que las herramientas que más ayudan a ahorrar en la compra online son los comparadores de precios (44%), la alerta de bajada de precios (40%), los descuentos por compras recurrentes (35%), y los asistentes de compras de IA (34% ).
El estudio muestra que entre los nuevos hábitos de ahorro adoptados por los consumidores, en especial en el segmento de edad de entre 18-45 años, están la compra en eventos especiales (93%) como el Black Friday, comprar con cupones de descuento o puntos otorgados por las marcas (84%), o esperar a que baje el precio de los productos guardados en su cesta (80%).
Los consumidores consideran que las pequeñas empresas y comercios también salen beneficiadas de la adopción de la venta a través de comercio electrónico, ya que les permite contar con un canal adicional de ventas (53%), permite que los consumidores descubran sus productos más fácilmente (43%) y les facilita vender sin importar donde se encuentren. En el caso de Amazon, las cerca de 17.000 pymes en su tienda exportaron, en 2023, un total de 1.000 millones de euros en ventas internacionales, confirmando dicha percepción.