Cuando faltan menos de dos meses para que entre en vigor Verifactu, el 65% de las pymes españolas todavía no está lista para cumplir con la normativa, según el Barómetro Quipu sobre digitalización y cumplimiento fiscal 2025.
El informe, elaborado a partir de datos de más de 15.000 usuarios y una encuesta a 700 despachos colaboradores, desvela que la mayoría de pequeñas empresas y autónomos desconoce los requisitos técnicos que tendrán que cumplir sus sistemas de facturación desde 2026, y sigue empleando herramientas todavía no homologadas y que no generan los registros exigidos por la Agencia Tributaria.
Además, según el barómetro, la mayoría de pymes que han iniciado el proceso de adaptación a Verifactu están cometiendo errores que podrían llevar a sanciones o incidencias con la Agencia Tributaria. Entre los fallos más habituales están el uso de programas que no generan registros inalterables de facturación, la falta de trazabilidad o control de modificaciones, y el desconocimiento de la obligación de conservar los registros. Incluso cuando no se opte por enviar la información a la AEAT a través del modelo Verifactu.
Otro punto clave es la poca coordinación de empresas y sus asesorías fiscales, lo que está generando confusión sobre los pasos a dar para cumplir la normativa correctamente. El 72% de los despachos consultados asegura que están teniendo que explicar a sus clientes los riesgos de no adaptar a tiempo sus sistemas de facturación. En caso de que haya incumplimientos, se pueden enfrentar a sanciones económicas, así como a una mayor exposición a revisiones fiscales.
Aunque Verifactu nace como medida antifraude, Quipu avisa de que también es una oportunidad de modernización para empresas y despachos. Entre las asesorías que ya han adoptado sistemas conforme a la normativa, la automatización ha permitido reducir hasta un 60% el tiempo para tareas administrativas y mejorar la calidad de la información contable y fiscal.
Con respecto al impacto de la digitalización, en 2024 España registró más de 557 millones de facturas electrónicas en el entorno B2B, un 21% más que en 2024. Sin embargo, el 95% de pequeñas asesorías y pymes todavía usa hojas de cálculo como herramienta principal.
El barómetro también identifica a los despachos fiscales y contables como actores fundamentales en la implantación de Verifactu. El 68% de asesores consultados considera que esta normativa transformará su papel en dos años. Así, pasarán de ser meros gestores administrativos a consultores estratégicos, capaces de ofrecer planificación financiera, control de tesorería y reporting avanzado.