Cuando estamos a punto de entrar en 2026, el sector tecnológico, y también el de las telecomunicaciones, están en un punto de inflexión, con la IA cambiando el panorama, la ciberseguridad en jaque, y distintas situaciones geopolíticas que están teniendo impacto en la fabricación de chips y distintos componentes.
Con esto presente, la empresa de soluciones tecnológicas en telecomunicaciones, cloud y ciberseguridad, Grupo Aire, ha elaborado una relación de la evolución de las predicciones tecnológicas que se dieron para 2024 y cuáles definirán las comunicaciones y la tecnología en 2026, un año en el que todo apunta a que la ciberseguridad se convertirá en un elemento crítico, además de ser necesario que el uso ético de herramientas de IA avance en cuanto a marcos regulatorios.
2026 se perfila como un año de consolidación para la IA autónoma, de urgencia en la adaptación a nueva criptografía postcuánticas y de tensiones crecientes en la cadena de suministro de chips. Para Grupo Aire, la clave estará en navegar estas complejidades con una visión estratégica, priorizando la seguridad, la ética y la adaptabilidad humana.
Consolidación de los agentes de IA autónomos – Si en 2025 anticipábamos una transformación de la automatización en el sector de las telecomunicaciones a través de los agentes autónomos, a lo largo de los meses se ha confirmado su explosión. La tecnología de agentes de IA, antes de nicho, se ha hecho más accesible para todos, con empresas como OpenAi y Anthropic lanzando sus orquestadores. Estos agentes, ya al alcance de todos, forzarán en 2026 una redefinición de los modelos de negocio tradicionales. Especialmente los basados en publicidad y consumo digital.
Avances en criptografía postcuántica – La preocupación por los ordenadores cuánticos, cuya llegada se veía en 2025 como algo futuro, se ha transformado en una necesidad urgente de cara a la acción. Google, Microsoft e IBM están acelerando sus desarrollos, y la capacidad de desencriptar datos actuales en un futuro próximo ya no es una hipótesis, sino un riesgo tangible. Grupo Aire está también haciendo pruebas en redes fotónicas con criptografía cuántica. Para 2026, la inversión en tecnologías PQC será crítica, principalmente en el ámbito de la ciberseguridad, encriptación y espionaje, donde se jugarán las grandes partidas del futuro.
Procesadores avanzados para IA y la geopolítica del chip – NVIDIA ha mantenido su liderazgo en este terreno, pero 2025 ha sido testigo de una intensa competencia, con Google, AMD e Intel desarrollando sus propios chips. La tendencia es el paso del procesamiento en grandes supercentros de datos a un modelo distribuido en dispositivos locales, gracias a modelos más pequeños y específicos. Sin embargo, esto está ligado a la geopolítica: la fabricación de chips de última generación, dominada por ASML (Países Bajos) en maquinaria de litografía y TSMC (Taiwán) en producción, es un campo de batalla. El control de esta producción se ha convertido en una competición para varias décadas.
IA responsable: necesidad de regulación ética y de transparencia – A pesar de la intención de la Ley de IA europea de exigir transparencia en entrenamiento de modelos de IA, 2025 ha revelado un descontrol. Casos como la IA Grok de Elon Musk creando su propia Wikipedia sin respetar licencias o las demandas contra Perplexity por uso no autorizado de contenido muestran la falta de una regulación efectiva. Para 2026, la aplicación efectiva de la Ley de IA y la jurisprudencia de propiedad intelectual y el uso de datos en IA serán cruciales para salir de esta situación de desregulación.
Directiva NIS-2 y el marco europeo común en ciberseguridad – Ante la obligación de cumplir con la normativa NIS2, las empresas europeas subirán sus niveles de ciberseguridad y se reforzará la importancia de trabajar en un marco común europeo en esta materia. Es previsible que en próximas fechas se apruebe la transposición nacional en el marco legal español, lo que sin duda será un espaldarazo en la protección de las empresas ante posibles ciberataques.
Talento: capacitación continua y foco en ciberseguridad – La adopción de nuevas tecnologías será progresiva, no inmediata. Además, ha impulsado programas de upskilling y reskilling, especialmente para desarrolladores de IA. Sin embargo, la priorización de la productividad y la velocidad está creando un riesgo real en la ciberseguridad. Para 2026, el skilling debe ir ligado a la robustez en ciberseguridad, o los avances tecnológicos podrían generar riesgos aún mayores de los que pretenden solucionar.