La transformación digital de las empresas está en fase de impulso, debido a la expansión de la IA y a la necesidad de infraestructuras robustas, seguras y sostenibles, según un análisis de fibratel. En este contexto, esta compañía multinacional española de TI señala que la función de los CIOs está cambiando con rapidez, ya que están pasando de ser gestores técnicos a estrategas corporativos centrados en impulsar la innovación, optimizar operaciones críticas y habilitar ventajas competitivas sostenibles.
Entre sus principales prioridades para 2026 estará la integración de la IA, después de años de pruebas de concepto. Además, los CIOs tienen ante sí el reto de escalar la IA de manera segura, gobernada y en línea con objetivos de negocio concretos.
La clave ya no es experimentar, sino integrar la IA en procesos críticos, automatizar operaciones, mejorar la toma de decisiones y generar impacto real en eficiencia y crecimiento. Para ello es necesario contar con infraestructuras robustas, capacidad de proceso y gestión avanzada del dato. También con un enfoque claro en la seguridad y el cumplimiento de las normas.
Otra de las principales preocupaciones de los CIOs para 2026 será la ciberseguridad. El aumento del nivel de sofisticación de los ciberataques, y la ampliación de la superficie de exposición obligará a las organizaciones a adoptar modelos de seguridad preventiva, apoyados en IA y monitorización continua, así como con una gobernanza del riesgo integrada en la estrategia corporativa.
Con normativas como NIS2, además, los CIOs necesitarán adoptar enfoques estructurados que combinen tecnología, procesos y personas para garantizar la continuidad del negocio. Además, tendrán que asegurar que sus infraestructuras tecnológicas estén listas para el soporte de entornos híbridos, las cargas intensivas de datos y los modelos de trabajo distribuidos.
La resiliencia de la infraestructura, la disponibilidad elevada y la conectividad de alto rendimiento serán también requisitos imprescindibles. En este marco, los centros de datos evolucionan hacia modelos más eficientes energéticamente, sostenibles y orientados a maximizar la continuidad operativa, par responder tanto a exigencias regulatorias como a los compromisos ESG de las organizaciones.
Según Carlos Castillo, Chief Business Officer del Grupo fibratel, «todas estas prioridades confluyen en un reto común: la alineación efectiva entre tecnología y negocio. En 2026, los CIOs serán evaluados no solo por la estabilidad de los sistemas, sino por su capacidad para traducir la inversión tecnológica en resultados tangibles, mejorar la experiencia de clientes y empleados y reforzar la competitividad de sus organizaciones».