Jarvis, la IA de Tony Stark, no era un chatbot al que le pedías un resumen; era un agente que operaba sistemas, lanzaba diagnósticos y ejecutaba acciones mientras Stark se centraba en salvar el mundo (entre otras muchas cosas).
Ese paradigma de «Computación delegada» ha dejado de ser ciencia ficción. Se llama IA Agéntica y su máximo exponente viral hoy es Moltbot/ OpenClaw (antes Clawdbot). No es «otro ChatGPT» es un cambio de arquitectura en cómo interactuamos con el software.
A diferencia de los modelos tradicionales que residen en silos en la nube, Moltbot /OpenClaw vive en tu máquina local o en un servidor VPS y tiene «manos».
Ejecución Real: no solo escribe código; abre la terminal, ejecuta scripts, gestiona archivos y despliega contenedores.
Memoria Persistente: no tiene amnesia. Guarda tus preferencias y contextos de negocio en archivos locales, aprendiendo de cada interacción para anticiparse a la siguiente.
Proactividad: gracias a su motor de heartbeat, no espera a que le preguntes.
Puede enviarte un briefing matutino o alertarte si un KPI de SAP se desvía de lo esperado.
Sí, Moltbot / OpenClaw ha tenido problemas de seguridad: desde interfaces expuestas hasta almacenamiento de credenciales en texto plano. Pero aquí es donde entra nuestra visión como consultores: el problema no es la autonomía, es el gobierno.
Para un directivo, el riesgo no es la IA, sino la «Shadow AI». Prohibir estas herramientas es como intentar prohibir el Excel en los 90. La clave es la secularización y el Gobierno Corporativo:
Entornos Aislados: ejecutar estos agentes en Sandboxes o contenedores Docker.
Principio de mínimo privilegio: usar tokens restringidos para que la IA actúe solo donde debe.
Human-in-the-loop: configurar firmas de aprobación para acciones críticas o de alto coste.
Pasaremos de operar sistemas a supervisar resultados, esto significa tener agentes que orquestan procesos de principio a fin, liberando a los equipos para tareas de alto valor. Moltbot / OpenClaw es solo el primer paso, algo tosco pero brillante, hacia ese Jarvis que todos queremos en nuestra organización.