El desajuste entre la oferta y la demanda de empleo en el sector tecnológico sigue muy presente. Siendo hoy 1 de mayo, día de las personas trabajadoras se hace más evidente que hablemos de este acusado problema de cubrir vacantes en el sector tecnológico. Tanto es así que el 78% de las empresas tecnológicas reconoce tener dificultades para cubrir sus vacantes debido a la escasez de profesionales cualificados, según un estudio de ManpowerGroup.
Además, un 61% afirma tener algunas dificultades y un 17% declara enfrentar muchas dificultades, una cifra que sitúa al mercado español por encima de la media global y europea, donde el desajuste alcanza el 73% y el 74%, respectivamente.
La dificultad por cubrir ciertos empleos choca con la necesidad creciente de nuevos perfiles en el entorno tecnológico. La IA y la transformación digital han acelerado esta demanda donde cada vez se reclaman más perfiles híbridos y con diferentes habilidades transversales.
La dificultad por cubrir ciertos empleos choca con la necesidad creciente de nuevos perfiles en el entorno tecnológico
El análisis de las habilidades blandas pone de relieve que el desajuste no es exclusivamente técnico. En España, las mayores dificultades se concentran en la profesionalidad y ética de trabajo (48%) y en la comunicación, colaboración y trabajo en equipo (45%), seguidas del pensamiento crítico y la resolución de problemas (40%) y de la adaptabilidad y disposición para aprender (30%). Estas competencias, fundamentales en proyectos tecnológicos complejos y colaborativos, adquieren un peso creciente en un sector donde los modelos de trabajo son cada vez más ágiles y multidisciplinares.
En cuanto a las competencias técnicas, el desajuste en España se concentra especialmente en los perfiles más avanzados y estratégicos. Destacan las dificultades para encontrar profesionales con alfabetización en inteligencia artificial y uso de herramientas basadas en IA (34%), así como expertos en desarrollo de modelos y aplicaciones de IA (33%), reflejo del impacto directo de esta tecnología en todos los ámbitos del negocio. También resultan especialmente escasos los perfiles con habilidades de ingeniería (30%) y aquellos con competencias tradicionales de TI y datos, excluyendo IA (30%), lo que evidencia que la demanda supera ampliamente a la oferta disponible.
Ante este escenario, las empresas tecnológicas en España están respondiendo con estrategias claramente diferenciadas respecto a otros sectores. Ofrecer mayor flexibilidad laboral (43%) se consolida como la principal medida para atraer y retener talento, muy por delante del incremento salarial (16%), lo que refleja la importancia de modelos de trabajo híbridos, proyectos atractivos y conciliación en un sector altamente competitivo.
Por detrás, también se avanza en la optimización de los recursos actuales (18%) y la ampliación del pool de talento (11%), mientras que solo un 2% de las compañías reconoce no estar adoptando ninguna medida para afrontar la escasez de profesionales.
Los datos muestran que el desajuste de talento en el sector tecnológico es ya un reto estructural, estrechamente ligado a la velocidad de la innovación y a la evolución de las competencias necesarias. Afrontarlo requerirá no solo atraer nuevos perfiles, sino también invertir de forma decidida en el desarrollo, la capacitación continua y la fidelización de los profesionales en un entorno cada vez más competitivo y globalizado.