Con la vista puesta en garantizar el suministro tecnológico en Europa, la semana pasada, la Comisión Europea lanzó un paquete de medidas para garantizar la soberanía digital y suministro tecnológico. Unas, todavía propuestas, que pretenden sentar las bases del futuro digital de la región.
En un momento macroeconómico y política tan inestable, la Unión Europea ha querido actualizarse para proteger infraestructuras, datos y capacidades IA. Dentro del paquete presentado hay dos propuestas legislativas con las que, en palabras la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, «proteger a nuestros ciudadanos, defender nuestros intereses y tomar nuestras propias decisiones».
La propuesta incluye el Reglamento de Chips 2.0 y la Ley de desarrollo de la computación en la nube y la inteligencia artificial. Adicionalmente, incorpora una Estrategia de código abierto y una Hoja de ruta estratégica para la digitalización y la IA en el sector de la energía.
El Reglamento de Chips 2.0 supone una actualización de la primera norma, lanzada en 2023. Una nueva legislación con la que acelerar la concesión de permisos, intensificar la cooperación con socios afines e introducir un nuevo sello de excelencia para las regiones europeas de semiconductores. Todo con el objetivo último de potenciar la industria europea de semiconductores y reducir la actual dependencia de China en este segmento.
Por su parte, la Ley de desarrollo de la computación en la nube y la inteligencia artificial busca triplicar la capacidad de los centros de datos en Europa en los próximos cinco a siete años con tecnologías sostenibles y de vanguardia.
La UE se prepara para afrontar la nueva era tecnológica con la IA como protagonista. Como no podía ser de otra manera, la Inteligencia Artificial es uno de los focos principales de estas propuestas. No solo porque será la responsable del 70% de uso de semiconductores en 2030, sino también porque será la gran «consumidora» de potencia e infraestructura en los centros de datos.
Y es que la oleada tecnológica de la IA ha levantado todas las alertas mundiales. Su capacidad de generar contenido también pone sobre la mesa desafíos en la infraestructura, el poder de cómputo o la propia veracidad de la información. En este sentido, la UE ya lanzó su ley sobre IA que en España se ha reforzado con una normativa nacional.
En este sentido, el paquete lanzado también habla de unas premisas para garantizar que los centros de datos se integren en nuestro sistema energético de manera sostenible y transparente. Con ello se busca acelerar el desarrollo de la IA que ya es imparable.
Todas las medidas van encaminadas a un único fin. Blindar Europa para que pueda seguir funcionando, ahora que todos los servicios esenciales dependen cada vez más de la tecnología. Un futuro donde la soberanía digital, la sostenibilidad y la innovación irán de la mano.