Las ciudades siguen aumentando su población y con ellas, las necesidades de gestión de infraestructuras, servicios y recursos municipales. La tecnología se ha impuesto como una solución dando paso al concepto de smart cities, pero su aplicación también plantea retos de seguridad, eficiencia operativa y confianza de la ciudadanía.
Y es que el futuro de las ciudades es el de ser smart cities. Sin embargo, esta realidad plantea la necesidad de simplificar la gestión de la seguridad y gestión. Para ello, se proponen plataformas unificadas capaces de conectar personas, datos y procesos en un único entorno operativo.
«Las ciudades generan cada vez más información procedente de cámaras, sistemas de control de accesos, sensores, plataformas de movilidad y otros dispositivos conectados. Sin una estrategia unificada, esta creciente cantidad de datos puede traducirse en una mayor complejidad operativa en lugar de aportar un verdadero valor para la gestión urbana», explica Rafael Martín, Sales Director Southern Europe, Genetec.
Aunque muchas ciudades ya han conectado sus sistemas de videovigilancia, control de accesos, gestión del tráfico y comunicaciones, la integración por sí sola no garantiza una visión completa de la situación. La unificación supone un paso más allá al reunir datos, eventos y flujos de trabajo dentro de una única plataforma.
Gracias a este enfoque, los distintos servicios municipales y de emergencias pueden operar sobre un mismo contexto compartido. También pueden automatizar flujos de trabajo y tener una visión compartida y colaborativa.
Además, desde Genetec recuerdan que las administraciones necesitan establecer políticas claras sobre cómo se recopila, almacena, comparte y conserva la información, apoyándose en tecnologías que permitan aplicar estos criterios mediante controles de acceso basados en roles, registros de auditoría, protección de evidencias digitales y mecanismos avanzados de ciberseguridad, como la gestión centralizada de credenciales o la supervisión continua del estado de los dispositivos.
La inteligencia artificial también desempeña un papel cada vez más relevante, siempre que se utilice como apoyo a la toma de decisiones y bajo supervisión humana. Funcionalidades como la búsqueda forense asistida por IA permiten localizar rápidamente imágenes de interés, mientras que otras aplicaciones contribuyen a optimizar la movilidad urbana, por ejemplo facilitando rutas más rápidas para los vehículos de emergencias.
Las infraestructuras urbanas evolucionan de forma progresiva y suelen combinar tecnologías heredadas con nuevas soluciones. Por ello, la flexibilidad y la interoperabilidad son factores clave para garantizar una transición tecnológica sostenible. Las plataformas abiertas y escalables permiten aprovechar las inversiones ya realizadas, incorporar nuevos dispositivos conforme evolucionan las necesidades y evitar la dependencia de un único proveedor tecnológico. Este modelo facilita que las ciudades puedan ampliar servicios, reforzar la cobertura o adaptarse con rapidez a nuevos retos sin necesidad de reemplazar toda la infraestructura existente.