Mayoría de empresas se centra en las copias de seguridad en vez de usar ciberresiliencia proactiva

Según el Informe Global de Ciberresiliencia Empresarial 2026 de Qnap, basado en las autoevaluaciones de 1.838 empresas de 93 países, la mitad de las compañías participantes en él se sitúan a sí mismas en los niveles de madurez en cuanto a ciberresiliencia «En desarrollo» o «Alto riesgo». Muchas siguen centradas en las copias de seguridad como objetivo final, en vez de desarrollar una estrategia de resiliencia frente a la evaluación de ataques de ransomware y a la cadena de suministro.

La encuesta que se utilizó como base para elaborar el informe valoró once controles en cuatro áreas: protección de datos y copias de seguridad, gestión de identidades y control de acceso, monitorización de amenazas y defensa activa, y continuidad del negocio y recuperación.

Entre sus resultados más destacados está la falsa sensación de seguridad de equiparar las copias de seguridad con la seguridad. El 83% de las empresas encuestadas tiene copias de seguridad externas, pero un 49% las mantiene conectadas de manera permanente, y sin protección frente a modificaciones o eliminaciones. En consecuencia, si las credenciales de administrador quedan comprometidas, los atacantes pueden borrar, modificar o cifrar esas copias de seguridad.

Un 24% de empresas protege sus sistemas de almacenamiento principales solo con nombres de usuario y contraseñas básicas, en un marco en el que el uso indebido de credenciales es el vector de acceso inicial más habitual. Otro 29% de empresas no tiene mecanismos de detección de amenazas internas, y un 13% ha implementado soluciones de detección de nivel empresarial. Los intrusos que no son detectados pueden desplazarse lateralmente por la red antes de robar o cifrar datos críticos.

Qnap recomienda que las empresas valoren su nivel de madurez en seguridad y den prioridad a entre uno y tres controles en cuatro áreas clave. En la de protección de datos y copias de seguridad, apunta a automatizar las copias de seguridad externas con HBS 3 y aislar las copias de respaldo con Airgap+. También activar el almacenamiento inmutable WORM en QuTS hero para garantizar que las copias de seguridad no puedan eliminarse ni modificarse, ni siquiera por atacantes que hayan conseguido comprometer privilegios de administrador.

En gestión de identidades y control de acceso, la compañía recomienda aplicar la autenticación multifactor y el control de acceso basado en roles para bloquear intrusiones basadas en el robo de credenciales y limitar los posibles daños derivados del compromiso de una cuenta.

En cuanto a monitorización de amenazas y defensa activa, Qnap propone implementar ADRA NDR X para detectar amenazas en los puntos ciegos de la red interna que las soluciones EDR tradicionales no pueden identificar. Esta solución sin agentes detecta movimientos laterales, atrae las amenazas ocultas mediante la tecnología de engaño Threat Trap y aísla de forma automática los dispositivos comprometidos.

Por último, en cuanto a continuidad del negocio y recuperación, pide aprovechar la arquitectura de alta disponibilidad de Qnap para rebajar los objetivos de tiempo de recuperación, pasando de horas o días a una conomutación por error prácticamente inmediata.

Jack Liou, CEO de QNAP, ha recordado que «lo que más destaca de estos resultados es que, aunque la mayoría de las organizaciones son conscientes de los riesgos de seguridad, muchas han invertido recursos sin adaptarlos a la forma en que realmente operan los atacantes. Las organizaciones ya comprenden la necesidad de realizar copias de seguridad. Lo que realmente determina si pueden resistir un ataque es si esas copias están protegidas frente a la eliminación, si las amenazas de la red interna se interceptan de forma proactiva y con qué rapidez pueden recuperarse las operaciones esenciales».