Las previsiones ya apuntan a unas caídas para este período del 36%. Y parece que los pronósticos se van a cumplir gracias a la bajada de demanda de cámaras digitales, sobre todo en el terreno de los modelos de baja y media gama. Precisamente es en estos productos donde más daño ha hecho los smartphones.
Quizás por ello, Samsung ya pensaba hace poco más de un año en salir del mercado de las compactas para centrarse en los modelos mirrorless. Panasonic también quiso salir del sector con la venta de esa parte de negocio de Sanyo. Dos ejemplos de lo qué está ocurriendo en el sector de la cámaras compactos cada vez más canibalizando por los smartphones e incluso, las tablets.