Con el período de fin de año delante y los meses más álgidos de la tecnología, el panorama se puede volver complicado. De momento, los pedidos de portátiles sufren retrasos desde el mes de septiembre. La semana festiva por las vacaciones del Día Nacional no han ayudado a mejorar la situación.
No obstante, los proveedores chinos están haciendo una gran presión para llegar a cubrir la demanda. Quizás la única cuestión positiva es que la venta de portátiles no está pasando por su mejor momento. Enmarcado en la crisis del PC, los portátiles siguen bajando la demanda. Aún así, se espera que todo esté a punto para que la oferta llegue en Navidad cuando se espera que los consumidores se animen a levantar el sector.