Verifactu es el sistema de facturación electrónica de la Agencia Tributaria con el que pretende fortalecer la lucha contra el fraude fiscal y fomentar la modernización digital de las empresas. Aunque todavía no es obligatorio su uso, a partir del 1 de julio de 2025 lo será para cualquier software de registro de facturación. Una medida enmarcada dentro de la Ley Antifraude solo conocida por el 7% de las pymes, según un informe de Holded y Visma.
Y es que pese a que estamos a las puertas de su obligatoriedad, tanto las pequeñas y medianas empresas como los propios despachos profesionales que gestionan sus cuentas están lejos de estar adaptados. De hecho, tan solo un 59% de los negocios utiliza algún software de facturación electrónica.
Iniciativas como el Kit Digital, con un apartado especial para facturación electrónica, o el impulso de entidades públicas y privadas para colectivos concretos no está teniendo el efecto deseado. Un estudio de Grupo Aitana – Opentix revela precisamente este grado de desconocimiento: un 84% de las pymes españolas aún no están adaptadas a las leyes Antifraude y Crea y Crece, pero es más son pocas las que realmente conocen en profundidad esta normativas.
Sin embargo, la implantación de Verifactu, tal y como destaca Isaac Bosch, CEO de eComm360, «no es solo un requisito fiscal, sino un cambio estructural en la forma en que las empresas gestionan y automatizan sus procesos de facturación», lo que nos lleva a buscar algunas claves para normalizar este proceso.
Estando ya en un punto de no retorno con la adaptación a la Ley Antifraude y al sistema Verifactu y en breve, con la Ley Crea y Crece, debemos pensar que pasos dar a continuación. Estas son algunas ideas, desglosadas por eComm360.
La primera fase para cumplir con VeriFactu es un diagnóstico exhaustivo del ecosistema digital de la empresa. Para ello, es clave:
El punto crítico en la implementación de VeriFactu radica en la integración efectiva de los sistemas internos con la plataforma de la Agencia Tributaria. Existen varias estrategias:
Para evitar errores y garantizar el cumplimiento normativo, la automatización es clave. Para ello, es necesario:
La implementación de VeriFactu no termina con su puesta en marcha. Para ello, se recomienda:
Finalmente, Verifactu y la remodelación de la facturación electrónica se tiene que plantear como una oportunidad para mejorar la eficiencia operativa, reducir costes administrativos y fortalecer la transparencia financiera de las empresas.
En el caso de los despachos y partners, se debe ver cómo un punto de inflexión interno, con el que remodelar sus procesos internos y evaluar la introducción de otros servicios de valor, y externo para promover un tejido empresarial más digitalizado y competitivo.
Si todavía tienes dudas sobre el proceso o quieres saber más sobre la facturación electrónica, te invitamos a venir a eFactura Fórum III el próximo 7 de mayo. En esta jornada profundizaremos en todos los entresijos de Verifactu y daremos las claves para esta adaptación en plena cuenta atrás. ¿Te apuntas?