El Área de Tecnología de Retail de UST ha realizado un análisis de la situación del comercio minorista en España, en el que destaca que las recientes innovaciones en IA, inteligencia visual e IoT están transformando la experiencia minorista tradicional, y dando paso a un nuevo modelo, al que han llamado experiencia minorista conectada. Según los datos del INE, el comercio alcanza el 12,5% del PIB total de la economía española en 2023, y el comercio minorista en concreto superó el 5% del PIB total.
Gracias a los avances en diseño de chips, y a la reducción de costes tecnológicos para el retail, ya se pueden integrar sistemas inteligentes en tiendas físicas que antes eran inaccesibles para el retail por su complejidad o precio. La Inteligencia Artificial ya puede analizar en tiempo real grandes volúmenes de datos de sensores de IoT, lo que permite ofrecer información que impulsa decisiones más ágiles, precisas y centradas en el cliente.
Carlos Alonso Sales Director de Retail, Manufacturing, Healthcare & Utilities para España y LATAM de UST, ha recordado que «durante años, el alto coste y la complejidad de integrar nuevas tecnologías supusieron un freno para la innovación en el sector minorista. Las soluciones disponibles eran fragmentadas, difíciles de escalar y ofrecían poco valor real. Hoy, ese panorama ha cambiado radicalmente. El desarrollo tecnológico ha democratizado el acceso a herramientas que antes solo estaban al alcance de grandes corporaciones.
Alonso señala no obstante que «para que una solución de inteligencia artificial sea realmente viable, debe estar respaldada por un Business Case sólido y un retorno de inversión claro. No basta con aplicar la tecnología a un caso de uso cerrado: es clave tener una visión abierta y ser capaz de extrapolarla a distintos procesos del negocio. Solo así se convierte en un verdadero motor de transformación«.
La inteligencia visual, basada en visión por computador, interpreta datos visuales captados por cámaras y sensores para transformarlos en información útil para el retail. Esto permite desde ofrecer promociones personalizadas hasta implementar pagos sin fricción. También el uso de la Inteligencia Artificial permite analizar y comprobar a diario que las imágenes de la tienda online se corresponden con el artículo que se vende, sin necesidad de intervención humana.
Por su parte, el IoT crea redes de dispositivos conectados que automatizan procesos y optimizan el rendimiento operativo en retail. Entre los ejemplos de para qué pueden utilizarse estas redes está la gestión inteligente del inventario, a través de sensores y cámaras que rastrean productos en tiempo real, evitando quiebres de stock y excesos.
También las estanterías inteligentes, con sensores de peso que alertan sobre niveles bajos de productos; la gestión energética optimizada, con sensores que ajustan iluminación, climatización y consumo energético según la ocupación y las condiciones ambientales; y la prevención de pérdidas, gracias a cámaras inteligentes que detectan comportamientos sospechosos en tiempo real.
La convergencia entre lo físico y lo digital está marcando un antes y un después en la forma en que las personas compran y las tiendas operan. Las soluciones conectadas no solo mejoran la experiencia del consumidor, sino que preparan a los minoristas para competir en un mercado cada vez más exigente y digitalizado.