Según un informe de Unisys que analiza cómo están adaptando las empresas sus estrategias tecnológicas para respaldar tecnologías emergentes, como lA o la computación cuántica, hay una brecha creciente entre las ambiciones de las empresas y la preparación tecnológica, lo que puede llevar al desperdicio de inversiones, a un estancamiento de la innovación y a que cada vez haya más riesgos de ciberseguridad.
El 78% de las empresas analizadas para elaborar el informe de Unisys tiene planes de aumentar su inversión en IA generativa, y el 73% de los directivos entrevistados creen que la IA autónoma es esencial para seguir siendo competitivos. Pero solo el 36% aseguran que están preparados para la gestión de cargas de trabajo de IA a gran escala.
Un 82% de los directivos creen que la nube, y la tecnología en general, son beneficiosos, pero menos del 50% están completamente satisfechos con el ROI de la inversión en clid, la automatización y la IA generativa. No obstante, tres de cada cuatro siguen aumentando sus inversiones en dichas tecnologías.
En cuanto a la ciberseguridad, la mayoría de organizaciones no está correctamente equipada para afrontar las amenazas actuales. Solo un 14% de los directivos aseguran que están preparados para el cifrado post cuántico. Un 85% de las empresas describe su postura de ciberseguridad como reactiva, pero son conscientes de que si tienen periodos de inactividad, los costes derivados de ella aumentan de forma drástica.
Los directivos consultados por Unisys señalan que tecnologías como la IA autónoma, la generativa y la computación cuántica con esenciales para el éxito a largo plazo de sus respectivas empresas. Un 73% avisan de que no adoptar la IA autónoma podría ser un riesgo competitivo. Por eso, el 82% de los responsables de innovación destinan ya más del 6% de su presupuesto de tecnología a la gestión de datos habilitada por IA generativa.
Las infraestructuras obsoletas frenan la adopción de IA y computación cuántica, y aunque las organizaciones están invirtiendo con fuera en tecnologías emergentes, muchas reconocen que su infraestructura actual no está a la altura. Ya en 2023, Unisys señaló que las principales dificultades en la nube para las organizaciones incluían la infraestructura obsoleta, la falta de talento y la desalineación entre negocio y tecnología.
La solución de estos problemas sigue siendo prioritaria, tal como refleja Unisys, pero en la actualidad, solo el 36% de las empresas confía en su capacidad para gestionar cargas de trabajo y volúmenes de datos de IA generativa a gran escala. El porcentaje es menor si se tiene en cuenta la computación cuántica (32%) y la que se desarrolla en el edge (34%). Incluso tecnologías como la realidad aumentada y la virtual solo cuentan con soporte en el 35% de entornos tecnológicos de las empresas analizadas.
La falta de preparación en relación con la nube, además de frenar la innovación, expone a las organizaciones a riesgos de seguridad y financieros. En este último año, el 17% de empresas sufrió al menos una brecha de seguridad, con costes de inactividad que pueden llegar al medio millón de dólares por hora. Pero a pesar de esto, solo un 14% de los responsables que han participado en la encuesta con la que se ha elaborado el informe señala que sus sistemas están preparados para el cifrado post cuántico, crucial para hacer frente a ciberamenazas futuras.
Afortunadamente, según Unisys, muchas están empezando a cambiar su estrategia, y un 62% está adoptando, o planea adoptar, modelos de tipo Zero Trust. Otro 61% prioriza la recuperación ante ciberataques. No obstante, solo un 43% ha puesto en marcha medidas de ciberseguridad basadas en IA.
Manju Naglapur, Vicepresidente sénior y Director general de soluciones, aplicaciones e infraestructura cloud en Unisys, ha señalado que «la próxima ola de disrupción tecnológica ya está en marcha y, sin embargo, muchas organizaciones siguen operando con bases y procesos obsoletos. Para aprovechar plenamente el potencial de tecnologías como la IA generativa y autónoma, las organizaciones deben actualizar su infraestructura, alinear las prioridades de negocio y de infraestructuras y adoptar un enfoque más proactivo en materia de ciberseguridad».