Las 7 tendencias que marcarán la adopción de la IA en la empresa en 2026

2026 será un año crítico para la adopción de la IA en las empresas. Durante el mismo, las empresas empezarán a industrializar la IA y a integrarla en procesos críticos, sistemas core y modelos de decisión de manera sistemática.

Con esto en mente, GFT ha identificado las siete principales tendencias que marcarán la evolución de la adopción de la IA, y su expansión, en el tejido empresarial durante los próximos 12 meses. Son las siguientes:

1 – El desarrollo de software se automatizará a gran escala. El ciclo de desarrollo de software es ya uno de los ámbitos donde la IA generativa está generando más impacto transversal, y el año próximo permitirá acelerar documentación, diseño de pruebas, revisión de seguridad, análisis funcional y generación de código. Esta tendencia ayudará a acortar los tiempos de entrega.

2 – La IA pasará a transformar procesos completos. Tradicionalmente, el uso y adopción de la IA se ha concentrado en tareas concretas y poco conectadas. GFT prevé que las organizaciones pasen a optimizar procesos end-to-end con diversos modelos y agentes. Estos operarán de forma integrada en todas las fases de cada proceso. A medida que la IA se integre en cada fase, disminuirá la resistencia interna y aumenta la madurez tecnológica. Esta transición permitirá a las organizaciones mejorar productividad, reducir tiempos y sentar bases para convertirse en empresas AI-Centric.

3 – La automatización IA reducirá los tiempos de resolución de incidencias en sistemas críticos. Los sistemas core de sectores como industria, energía, telecomunicaciones, retail o servicios deben gestionar la resolución de miles de incidencias cada año cuyo tiempo de remediación condiciona la continuidad del negocio. En la adopción de la IA entrenada con datos reales del servicio, es posible reducir un 30% los tiempos medios de resolución, acelerando tareas que antes requerían una intervención manual intensiva. Este avance ahorra horas dedicadas al soporte y mejora la estabilidad de los sistemas.

4 -Los análisis complejos incorporarán agentes de IA para acelerar la toma de decisiones. En procesos como el análisis de riesgo, cumplimiento normativo o auditorías internas, gran parte del trabajo consiste en recopilar documentación, analizar diferentes datos y preparar los informes previos a la decisión. La IA ya está mostrando su capacidad para asumir esta carga. GFT, con Oliver Wyman, han desarrollado iniciativas para ahorrar hasta un 40% los tiempos de realización de tareas de generación de informes de riesgo crediticio, multiplicando la capacidad operativa.

5 – La adopción de la IA ayudará a modernizar sistemas core hasta ahora inabordables. Permite analizar grandes volúmenes de código y entender la arquitectura y las dependencias funcionales en mucho menos tiempo que antes. Así se acortan plazos, disminuyen los riesgos y el coste proyectos hasta ahora casi inasumibles. Proyectos que nunca se habrían ejecutado pueden abordarse gracias a la IA.

6 – La IA entrará en fase de industrialización gracias a agentes autónomos. La siguiente evolución pasará de LLMs a agentes autónomos: sistemas capaces de ejecutar tareas, interactuar con varias aplicaciones y operar de forma automática dentro de límites definidos. Esta capacidad obligará a las organizaciones a desarrollar marcos de gobernanza: si el agente puede tomar acciones en representación de una organización, su comportamiento debe ser trazable y estar supervisado cuando sea necesario.

7 – La IA transformará los roles profesionales. Los profesionales podrán dedicar más tiempo a tareas de más valor, y la tecnología asumirá el trabajo más mecánico. La llegada de agentes y nuevas capacidades de IA exigirá un grado elevado de especialización, generando demanda de nuevos perfiles técnicos y funciones vinculadas al despliegue y supervisión de estos sistemas.

Estas siete tendencias ponen de manifiesto cómo está cambiando la adopción de la IA. Está dejando de aplicarse de forma aislada para convertirse en un motor central de las organizaciones. Por eso, aquellas que tengan en cuenta una adopción de la IA con estructura, buena gobernanza y orientada a los resultados serán las que marquen el ritmo en 2026.