En 2026 los centros de datos se expandirán a un nivel sin precedentes

GlobalData asegura que 2026 será un año en el que los centros de datos registrarán una expansión sin precedentes. Superado un año en el que los rumores sobre la burbuja de la IA cobraron fuerza, entramos en otro que se apoya en otro aspecto destacado de la IA en 2025: el crecimiento de la densidad de los servidores para satisfacer la demanda de potencia de cálculo que generan sus cargas de trabajo.

Como resultado, también en 2026, las redes eléctricas se ven sometidas a una presión sin precedentes, lo que está generando preocupaciones medioambientales y económicas. Además, la industria se está adelantando a la demanda que hay prevista para garantizar la capacidad, y los modelos financieros están evolucionando. Esto lleva a que el capital privado tenga un papel cada vez más importante en el sector.

Estas tendencias se acelerarán a lo largo de 2026, lo que según la plataforma de inteligencia y productividad GlobalData hará que este año sea muy interesante para el sector. En este sentido, el informe de la compañía 2026 Enterprise Predictions: Data Center, desvela que el sector de los semiconductores seguirá evolucionando, con nuevos participantes entrando en él para aprovechar la oportunidad de inferencia.

Esta oportunidad es cada vez mayor, ya que las cargas de trabajo en tiempo real impulsan la creciente necesidad de una infraestructura de centros de datos localizada, con el fin de prestar soporte a aplicaciones que sean sensibles a la latencia.

Para Beatriz Valle, Analista de tecnología y servicios empresariales de GlobalData, «la cartera de proyectos de centros de datos a gran escala seguirá creciendo en 2026. GlobalData estima que actualmente hay una cartera global de proyectos de centros de datos a gran escala con un valor total de 2,306 billones de dólares. Los centros de datos se han convertido en la columna vertebral de la competitividad económica y en un foco de interés geopolítico, impulsados por la revolución de la inteligencia artificial que comenzó a finales de 2022«.

Además, Valle señala que con los cambios que se producirán, la innovación seguirá avanzando a buen ritmo, y especifica que «las tecnologías de refrigeración líquida evolucionarán para ayudar a disipar el calor en entornos cada vez más densos. Se comercializarán sistemas de IA modulares y prediseñados que se pueden añadir a los centros de datos existentes con una interrupción mínima para ayudar a satisfacer la demanda de computación. Las cargas de trabajo de IA aumentarán su presencia y se expandirán desde los laboratorios de IA a los entornos empresariales, una tendencia que seguirá configurando el mercado de los centros de datos«.

La directiva concreta también que la importancia de la infraestructura de IA, que ha ido avanzando a lo largo de 2025, ha convertido al sector de los centros de datos, además de en un catalizador de crecimiento económico, en una fuente de mayor complejidad. Sobre todo en lo relacionado con cuestiones medioambientales y geopolíticas. Valle señala que estas situaciones van a seguir durante 2026.

Estos avances ofrecen numerosas ventajas, pero también plantean inconvenientes. Por eso será imprescindible contar con una disciplina financiera mayor, con el objetivo de cubrir el desequilibrio entre los ingresos de la IA y el gasto de capital de los centros de datos. Además, será necesario contar, progresivamente, con un mayor nivel de supervisión regulatoria para controlar las consecuencias indeseadas de la expansión de los centros de datos.