Asociación Española de Empresas de Consultoría prevé un 6% más de ingresos del sector financiero en 2025

Los miembros de la Asociación Española de Empresas de Consultoría, la AEC, prevén un aumento del 6,1% de sus ingresos de entidades financieras, bancarias y aseguradoras en 2025. Las estimaciones para el año pasado, de hecho, consolidan al sector financiero como el mayor demandante de servicios de consultoría del país, como sucede desde hace una década.

Según el último informe de la AEC, en 2024 este sector generó a la consultoría unos ingresos totales de 6.397 millones de euros. Es además el sector más digitalizado, por encima del de las telecomunicaciones. Estos datos se han tenido muy en cuenta en el encuentro informativo «La consultoría ante la transformación del sector financiero», celebrado en Madrid, en el que el Presidente de la AEC, José María Beneyto, ha destacado que «desde la consultoría, y de la mano de las últimas tecnologías, estamos ayudando a construir una banca más innovadora, competitiva y con más capacidad de responder a las necesidades de sus clientes y aun entorno cada día más exigente. En 2025, los grandes bancos españoles consiguieron seguir mejorando su ratio de eficiencia gracias a la digitalización, conteniendo costes y optimizando sus procesos«.

El directivo ha comentado también que en un contexto marcado por la transformación, las nuevas formas de competencia y por un marco regulatorio cada vez más exigente, «la colaboración entre banca y consultoría posibilita a las entidades seguir innovando, proteger la confianza de los clientes y garantizar que el sistema financiero siga siendo un motor de crecimiento para nuestra economía«.

Entre los participantes en el foro, el Director general de Ayesa, Germán del Real, ha asegurado que «en servicios financieros no basta con innovar: hay que hacerlo sin comprometer el compliance, la resiliencia operativa y la confianza del cliente; y en ese sentido, el sector de la consultoría ayuda a conectar transformación con control, gobernanza y ejecución. La IA va a dejar de ser una herramienta para convertirse en infraestructura; y en banca y seguros solo habrá transformación sostenible si se construye sobre confianza, resiliencia y responsabilidad«.

En el foro han participado una docena de expertos de consultoras asociadas a la AEC, y en el primero de sus bloques, dedicado a los servicios financieros y el mercado de capitales, Paulo García, Responsable de equipo de AI& Data para el sector financiero en EY, ha comentado que «los agentes de IA con capacidad de ejecución están redefiniendo el trading: es una oportunidad real, pero conlleva unos riesgos sin precedentes. El 89% del volumen global será ejecutado por estos sistemas a finales de 2025, con 28 millones de ataques impulsados por IA proyectados ese mismo año. La ventana para establecer controles es ahora«.

En cuanto a Patricia Badía, Corporate & Investment Banking Director en NTT Data, ha apuntado que «el debate en la financiación alternativa ya no gira en torno al acceso al capital, sino a la capacidad de gestionarlo con control y a escala. El siguiente paso natural es construir una infraestructura digital que garantice el control del riesgo, la transparencia y la trazabilidad total del activo«.

Este primer bloque lo ha cerrado Fernando Pastor, Director comercial de Izertis Financial Tech Solutions, que ha destacado que «el mercado de capitales y la tecnología confluyen hoy como motor de crecimiento y control del riesgo. En un mercado donde el capital privado exige rapidez, cumplimiento y valor, integrar consultoría y tecnología avanzada es clave para cerrar con éxito operaciones de M&A. La consultoría en tokenización no es solo técnica. Es asegurar que el activo y su metodología cumplen la regulación«.

Segundo bloque del evento de la Asociación Española de Empresas de Consultoría

En otro espacio del evento, dedicado a los neobancos, el euro digital y la IA, Ramón Valiente, Director de desarrollo de negocio para banca en DXC Technology, ha incidido en que llevan décadas «ayudando a los bancos a operar con solidez y a modernizarse. Ahora, con la revolución agéntica, las entidades financieras pueden tomar decisiones, automatizar procesos y generar valor de una forma totalmente nueva. Nuestro papel es acompañarlas impulsando innovación que opere de forma autónoma, segura y escalable, y que genere un impacto positivo en la vida de las personas«.

María Lourdes Reza, Responsable de Banca y Seguros en Altia, ha explicado además que «la transformación del sector financiero europeo no responde a una suma de iniciativas tecnológicas aisladas, sino a la construcción de una nueva infraestructura de confianza donde pagos instantáneos, identidad digital europea y ciberresiliencia operativa convergen bajo una arquitectura interoperable y segura. La verdadera ventaja competitiva no está en la velocidad, sino en la capacidad de evolucionar sin comprometer la estabilidad ni el cumplimiento regulatorio«.

Pedro Cardona, Executive Director & Banking Leader en atmira, ha desgranado que «con más del 80% de los particulares eligiendo un neobanco como segunda entidad, el mercado está enviando una señal muy clara. La ventaja de estos nuevos operadores no es solo digital, sino estructural: ecosistemas diseñados en el presente, sin la carga de décadas de soluciones acumuladas. Para las entidades establecidas, la oportunidad está en abordar la modernización de sus sistemas como una auténtica palanca de competitividad y generación de valor. Hoy, además, la IA generativa introduce por primera vez herramientas que hacen viable esta transformación con un nivel de control y mitigación de riesgos antes impensable. Un IT modernizado no es solo eficiencia operativa: es la condición necesaria para garantizar experiencias excelentes en cada punto de contacto con el cliente«.

Ignacio Romero, Partner y Global head of payments & Open Business en Minsait Business Consulting, ha destacado que «en la actualidad, la mayor transformación de los servicios financieros obedece a un baile de roles, no a una evolución tecnológica. Más del 70% de las interacciones financieras ya ocurren fuera del banco, impulsadas por servicios y productos que integran pagos, crédito o seguros directamente en los journeys digitales de comercio, movilidad o retail. El rol del banco se difumina. El futuro es un tejido de plataformas interoperables donde las finanzas se consumen de forma invisible, integrada y en tiempo real. Liderará quien sea capaz de orquestar el ecosistema y poner el cliente en el centro«.

Verónica Ordóñez, Client partner de Financial Services en Seidor, ha apuntado que «el futuro no pasa por eliminar el legacy de forma inmediata y radical, sino por convertirlo en un activo gestionable en el nuevo contexto tecnológico. La IA está permitiendo abordar la modernización del core bancario con mayor control del riesgo y más disciplina. La IA no eliminará el core bancario de un día para otro, pero sí puede hacerlo más entendible e integrable, impulsando su modernización sin comprometer la estabilidad de la entidad«.

El bloque lo ha finalizado Amaia Jaureguízar, Consulting de Servicios financieros en Inetum, que ha asegurado que «el euro digital va a transformar la consultoría y va a redefinir quién lidera el sector. Las empresas que dominen regulación, tecnología, identidad y ética digital serán las que capturen una década de crecimiento explosivo, mientras que las generalistas que no se adapten desaparecerán del tablero, separando a quienes liderarán la próxima década de quienes quedarán irrelevantes«.

Transformación tecnológica del sector de los seguros

En cuanto a la transformación tecnológica del sector asegurador, Ramón Pérez blanco, Vicepresidente y Responsable del sector financiero de Capgemini España, ha indicado que está siendo profunda, y que «la tecnología ya no es solo un apoyo, es el motor que está cambiando el modelo de negocio y la forma en la que las compañías se relacionan con sus clientes. Hoy el verdadero factor diferencial es la experiencia: el cliente quiere agilidad, transparencia y soluciones adaptadas a su realidad. El reto está en modernizar las organizaciones y aprovechar el potencial del dato para anticiparse y ofrecer un servicio más cercano y personalizado. Estamos ante el reto de reinventar un sector asegurador que se anticipe a las necesidades de los asegurados«.

Isabel Añón, Managing director de Seguros de Accenture, «el sector asegurador está evolucionando de un modelo centrado en la venta de productos hacia otro más integrado en la vida de las personas. Factores como la longevidad, la irrupción de la inteligencia artificial en la toma de decisiones y el auge de los seguros embebidos están redefiniendo la propuesta de valor, la relación con los clientes y los canales de distribución. El futuro del seguro no se decidirá solo por el contexto económico o regulatorio, sino por la capacidad de las aseguradoras para integrarse en los ecosistemas donde hoy se toman las decisiones«.

Patricia Pisonero, Executive partner de IBM Consulting para el área de Insurance, ha señalado por último que «la inteligencia artificial acorta el camino entre la ambición y la ejecución. En IBM la aplicamos primero en nuestra propia organización, como Client Zero, con resultados medibles, y esa experiencia real es la que ayudamos a trasladar a nuestros clientes«.

En el evento ha participado también la Presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, que ha analizado el momento de su sector en Europa, recordando que no pueden «afrontar los retos del presente con estructuras del pasado. La Europa de la burocracia tiene que dejar paso a la Europa del pragmatismo. Más de 90.000 páginas de regulación, más de 20 organismos implicados, cerca de 1.700 normas aprobadas en los últimos cuatro años y un incremento acumulado de más de 100.000 millones de euros en requerimientos de capital: todo esto tiene un impacto directo sobre la competitividad, la inversión y la capacidad de financiación de la economía. Necesitamos un marco regulatorio y supervisor más simple, más previsible y ágil, que permita decidir y actuar con rapidez cuando la situación lo exige. La seguridad económica es hoy la garantía de nuestra prosperidad, de nuestra autonomía y de nuestra capacidad para decidir nuestro propio futuro. Y de ella se deriva un objetivo que no admite ambigüedades: Europa necesita crecer«.