Las seis tendencias que impactarán el canal TI y la ciberseguridad en 2026

Infinigate Iberia ha identificado las seis tendencias que marcarán la evolución del canal TI en 2026, en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y el aumento de las amenazas. La compañía señala además que estos cambios ya están impactando en la manera en que las empresas están abordando su ciberseguridad y su transformación digital este año, impulsando un modelo en el que el canal tiene un papel cada vez más estratégico.

1 – La IA impulsa la eficiencia, pero también aumenta el riesgo: la IA ya se ha consolidado como un elemento transversal en las soluciones tecnológicas, gracias a su mejora de la automatización, detección de amenazas y transformación digital. Pero su adopción está ocasionando una gran cantidad de riesgos nuevos en cuanto a ciberseguridad, cumplimiento y gobernanza del dato. Por eso, las empresas demandan cada vez más acompañamiento para integrar la IA de manera segura, lo que refuerza el papel del canal como asesor estratégico.

2 – Zero Trust se convierte en el estándar operativo de ciberseguridad: este modelo ha dejado de ser un enfoque teórico para convertirse en una realidad operativa en muchas organizaciones. En entornos cada vez más distribuidos, la verificación continua de identidades, dispositivos y accesos se está imponiendo como base de seguridad. Tecnologías como la autenticación multifactor, la gestión de identidades y la microsegmentación ya están en fase de adopción generalizada para limitar el movimiento de los atacantes y reducir la superficie de exposición.

3 – La plataforma sustituye a la fragmentación en ciberseguridad: la complejidad de los entornos tecnológicos ha acelerado el abandono de soluciones aisladas en favor de plataformas de ciberseguridad integradas. Las empresas están dando prioridad a modelos que permiten centralizar la gestión, mejorar la visibilidad y actuar con más rapidez ante incidentes. Este cambio está rebajando la carga operativa de los equipos de seguridad y mejora la eficacia global de la protección.

4 – La ciberresiliencia redefine la inversión en seguridad: la inversión en ciberseguridad va cada vez más a garantizar la continuidad de negocio. Impulsadas por normativas como NIS2 o DORA, las empresas están adoptando un enfoque basado en el riesgo, y dan prioridad a la resiliencia frente a modelos puramente reactivos. Esto lleva a más apuestas por soluciones flexibles, automatizadas y en línea con sus objetivos.

5 – Los servicios gestionados se consolidan como modelo dominante este año: el crecimiento de los servicios gestionados es una realidad en el canal. Cada vez hay más empresas que deciden delegar la gestión de seguridad a proveedores especializados. Especialmente en gestión de identidades o en detección y respuesta gestionada (MDR/XDR). Esto está impulsando la evolución del canal hacia modelos MSP y MSSP más avanzados, basados en la generación de valor continuo y en la construcción de relaciones a largo plazo con el cliente.

6 – El factor humano y la sostenibilidad ganan protagonismo: las empresas están revisando sus enfoques de concienciación en ciberseguridad y apuestan por modelos más dinámicos, personalizados y basados en el comporamiento real de sus trabajadores y clientes. El objetivo principal es rebajar el riesgo asociado al error humano, una de las principales causas de incidentes. Además, la sostenibilidad se está consolidando como criterio a tener en cuenta para tomar decisiones dentro del ecosistema tecnológico, influyendo tanto en la selección de partners como en la definición de estrategias de empresa.

Benjamín Zamora, Ingeniero preventa de Infinigate Iberia, ha recordado que están viendo «cómo muchas de estas tendencias que predijimos el año pasado se han convertido en realidades operativas que están condicionando las decisiones de inversión y los modelos de seguridad de las organizaciones. La clave para el canal está en ser capaz de, cuanto antes, integrar estas capacidades de forma coherente, ayudando a los clientes a reducir la complejidad, mejorar su postura de seguridad y avanzar hacia modelos realmente resilientes».