La IA industrial impulsa un 60% la eficiencia, genera hasta 3 millones de euros y libera 20 horas semanales

La IA está consolidando su paso de la experimentación a la operación real en la empresa, con resultados medibles. Por ello, la compañía de IA industrial y software empresarial para activos y servicios críticos IFS asegura que en sectores industriales y de servicios intensivos en activos, la adopción de sistemas basado en IA está ya generando mejoras de hasta un 60% en eficiencia operativa, además de recuperar 20 horas de trabajo semanales por equipo, con retornos que pueden llegar a 3 millones de euros al año.

A estas cifras se suma otro indicador clave, como la capacidad de liberar tiempo de trabajo a gran escala. De hecho, algunas implementaciones están devolviendo hasta 90.000 horas a la fuerza laboral, lo que refleja el impacto directo de estos sistemas en la productividad de la empresa.

En este marco de la IA industrial, las empresas empiezan ya a aplicar estos sistemas en procesos críticos del negocio. En el ámbito industrial, por ejemplo, la automatización de tareas como la gestión de la cadena de suministro, la reposición de inventario o la coordinación con proveedores ya está reduciendo carga operativa y mejorando la capacidad de anticipación ante problemas de abastecimiento.

También hay ya resultados en operaciones más específicas. En algunos casos, la automatización de más de 150 confirmaciones de pedidos semanales ha permitido conseguir mejoras notables de eficiencia y recuperar tiempo operativo para los equipos. Esto, a su vez, impulsa la expansión de estos sistemas en las organizaciones.

Otro ejemplo de ello es la gestión de materiales en servicios de campo. En este marco, la incorporación de asistentes basados en IA permite a los técnicos localizar y pedir piezas a través de la conversación, lo que contribuye de manera directa a generar grandes retornos, así como a optimizar el uso del tiempo en operaciones críticas.

Aspectos como la gobernanza, la auditabilidad o la gestión del ciclo de vida de estos sistemas se están convirtiendo en factores determinantes para la adopción de la IA industrial. Mientras, el mercado está evolucionando hacia modelos operativos basados en supervisión por excepción, en los  que sistemas automatizados gestionan procesos completos, y los equipos humanos intervienen solo si es necesario. Este cambio redefine la organización del trabajo y stitúa a la IA industrial como activo estructural en las empresas.

En conjunto, las cifras apuntan a una tendencia clara en la que la IA industrial ha dejado de ser una promesa para ser una palanca de eficiencia, productividad y retorno económico, con impacto real en la operativa diaria de las organizaciones.

En este línea de evolución de la IA industrial, IFS sigue ampliando sus capacidades, con iniciativas como IFS Loops Agent Studio, una plataforma que permite a las empresas diseñar, desplegar y gobernar trabajadores digitales de manera ágil y segura, sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.

Gonzalo Valle, Presales Manager de IFS, ha comentado que estos ddatos evidencian un cambio de fase en la adopción de la IA, y que «lo que hasta hace poco eran proyectos piloto o pruebas de concepto está evolucionando hacia despliegues reales integrados en la operativa diaria. La llamada IA agentica, basada en sistemas capaces de ejecutar tareas y procesos de forma autónoma, se posiciona como uno de los principales motores de esta transformación. Este avance no solo responde a una mayor madurez tecnológica, sino también a un cambio en las prioridades empresariales. Según coinciden distintos actores del sector, el foco ya no está únicamente en la capacidad de los modelos, sino en su impacto tangible y en su capacidad para operar de forma segura en entornos complejos».