La analítica empresarial es una capacidad considerada clave para la competitividad de las empresas, pero su evolución no siempre está enmarcada en mejores decisiones de negocio, ya que según Stratesys, muchas compañías todavía están lejos de operar bajo modelos completamente impulsados por datos, aunque han avanzado de forma notable en reporting, visualización, gobierno del dato y cuadros de mando corporativos.
En un entorno que está marcado por la presión sobre los márgenes, la necesidad de mejorar la eficiencia y la complejidad en aumento de los modelos de negocio, Stratesys observa que ha aumentado la demanda de soluciones de Data Management & Analytics más orientadas a la acción.
La evolución de la analítica empresarial está redefiniendo la forma en que las empresas interpretan sus datos corporativos y los conectan con la gestión del negocio. Pero contar con más información no implica necesariamente decidir mejor. Así, en muchos casos, los cuadros de mando corporativos ofrecen una visión detallada de la actividad, pero solo dejan responder a preguntas predefinidas, y a veces, demasiado genéricas para abordar problemas complejos de negocio.
En este marco, Stratesys identifica una oportunidad para evolucionar hacia modelos analíticos más dinámicos, capaces de analizar escenarios, proyectar variables críticas y anticipar impactos sobre la cuenta de resultados. Además, señala que es necesario incorporar al análisis factores como tipos de cambio, precios de materias primas, riesgos futuros o variables de sensibilidad. Estos factores pueden afectar directamente a la rentabilidad y a la toma de decisiones.
Frente al enfoque tradicional, basado en la consulta de cuadros de mando predefinidos, los nuevos modelos permiten hacer preguntas, contrastar hipótesis, simular escenarios y conseguir recomendaciones orientadas a la toma de decisiones y la acción. Su valora, demás de reducir tiempos de análisis, está en la mejora de la profundidad, la relevancia y la utilidad de la información disponible para decidir.
Los agentes inteligentes y las capacidades de analítica conversacional están cambiando también el papel de la visualización en las empresas. En este nuevo escenario, los paneles de control estáticos pierden relevancia cuando no están conectados con las preguntas reales del negocio. En cuanto a la analítica moderna, está cada vez más orientada a la intervención en el presente, a anticipar escenarios futuros y a facilitar decisiones más rápidas, contextualizadas y en línea con los objetivos corporativos.
Raúl Escudero, Socio Director del área Data Management & Analytics en Stratesys, ha destacado que «durante años, muchas compañías han confundido analítica con reporting. Los dashboards y los KPIs son necesarios, pero no suficientes. La verdadera analítica empieza cuando ayuda a decidir qué hacer, no solo a explicar qué ha ocurrido. Un KPI puede estar perfectamente construido y ser irrelevante al mismo tiempo. Si no responde a una pregunta clave para el negocio, no ayuda a decidir. Y si la dirección necesita responder a una cuestión sobre crecimiento, rentabilidad o riesgo y la herramienta no puede hacerlo, el problema no es del usuario, sino del diseño analítico».
Además, Escudero ha comentado que «la capacidad de transformar información corporativa en decisiones accionables se ha convertido en uno de los grandes diferenciales competitivos para las empresas. La analítica avanzada permite pasar de observar el negocio a intervenir sobre sus principales palancas de crecimiento, eficiencia y rentabilidad».