Cómo evitar perder ventas en ecommerce en verano con la plantilla de vacaciones

En verano, los equipos de operaciones, tecnología y atención al cliente de las plataformas de ecommerce de España rotan habitualmente sus vacaciones. Por eso, quien normalmente se encarga de vigilar el estado del checkout está fuera de su puesto. Pero la tienda online no cierra por ella, y el pago sigue siendo el momento en el que con más facilidad puede perderse una venta.

Según un estudio sobre métodos de pago de Paynopain, el 57% de los usuarios de ecommerce abandona el carrito si el proceso de pago tarda más de 30 segundos en cargar. Además, solo un 5% está dispuesto a esperar más de un minuto. Cuando hay retraso en ello por un fallo puntual del proveedor de pago, una caída temporal o un rechazo evitable, la pérdida no depende de que el cliente cambie de opinión, sino de que nadie haya sido capaz de reaccionar a tiempo.

Cuando este tipo de incidencias en ecommerce se da en temporadas de consumo elevado, suele solucionarse con rapidez, porque alguien las detecta y decide lo que hacer: repetir la operación, cambiar de proveedor o escalar el problema. En verano, con equipos más reducidos, esa capacidad de reacción baja, mientras las plataformas de orquestación de pagos automatizan lo que antes exigía intervención manual. De esta manera, el sistema soluciona la incidencia sin necesidad de que haya personal monitorizando cada transacción en tiempo real.

La automatización del pago protege las ventas de varias formas. La primera son los reintentos automáticos ante fallos, que hacen que cuando una transacción falla por motivos técnicos, como la caída puntual del proveedor o un rechazo evitable, el sistema puede reintentarla automáticamente por otra vía. Esto sin que nadie tenga que activarlo a mano ni el cliente repetir el proceso desde cero. Esta capacidad es especialmente importante en verano, cuando una incidencia sin resolver puede prolongarse durante varias horas. Sencillamente, porque no hay nadie disponible para detectarla.

Otro medio de protección es el enrutamiento dinámico de transacciones, que se da cuando la plataforma de ecommerce decide en tiempo real a qué proveedor de pago envía cada operación en función de distintas variables. Entre ellas el tipo de tarjeta, el país de origen o el rendimiento reciente de cada proveedor. Así se mejoran las tasas de aprobación sin que sea necesario tomar la decisión de manera manual. De no ser así, alguien tendría que revisar los datos y ajustar la configuración sobre la marcha.

Las reglas de aprobación predefinidas también pueden contribuir a evitar estas situaciones. Con su configuración antes de que empiece un periodo de menor cobertura en el ecommerce se pueden configurar criterios que establecen cómo hay que actuar ante distintos escenarios. Así, es posible preconfigurar cuándo aceptar una transacción, cuándo reintentarla y cuándo derivarla a otro proveedor. El sistema las aplicará entonces automáticamente, y la ausencia de alguien que revisar los casos deja de ser un riesgo.

Los paneles centralizados de estado también ayudan en este aspecto, ya que permiten que cualquier persona disponible, aunque no sea quien gestiona habitualmente el pago, puede consultar de un vistazo si algo necesita atención, sin tener que revisar un proveedor detrás de otro, o de esperar que esté presente alguien con más conocimiento.

Por último, la conciliación automática de operaciones en ecommerce, es decir, la realización de manera automáticamente del cierre y cuadra transacciones con cada proveedor de pago, en vez de revisarlas a mano. Así se evita que los descuadres o las incidencias de cobro queden acumuladas durante semanas de menos cobertura, y facilita que se solucionen en cuanto el equiopo vuelve a su capacidad habitual.

Por todo esto, contar con una plataforma de orquestación de pagos que pueda automatizar el proceso de checkout en ecommerce es vital para que la compra no quede afectada en épocas en los que el equipo es reducido. Solucioens como las de Craftgate reflejan la tendencia a sistemas de pago que funcionan solos, sin que el negocio dependa de la época del año.