La inversión de usuarios finales en modelos y plataformas de IA crecerá un 63% en 2026

El gasto que los usuarios finales realizarán en modelos y plataformas de IA llegará a los 64.000 millones de dólares en 2026, cantidad que supone un aumento del 63,4% con respeto a la inversión realizada por ellos en 2025, cuando invirtieron en este tipo de sistemas 39.000 millones de dólares, según los datos y las previsiones de la consultora Gartner.

Dentro de los tipos de IA en los que invertirán los usuarios destaca la IA generativa, apartado en el que el gasto aumentará un 117% este año. También es destacado el crecimiento que la consultora prevé para las plataformas de IA: un 36,9%. Este aumento, y la dinámica que se deriva de él, está acelerando el crecimiento de los conocidos como modelos de lenguaje específicos de dominio (DSLM), así como de los modelos especializados.

Según las previsiones, estos registrarán un crecimiento del 210% a lo largo de este año. La que se realizará en modelos fundacionales de IA generativa crecerán un 104,2%, la inversión en plataformas de IA para el desarrollo de aplicaciones mejorará un 38,6%, y la destinada a plataformas de IA para ciencia de datos y aprendizaje automático subirá un 36,3%. 

Desde la consultora apuntan a que los presupuestos de empresa destinados a la IA, eso sí, están registrando un nivel de escrutinio mayor del recibido hasta ahora. Esto está llevando a que el gasto en esta tecnología esté cada vez más enfocado en la eficiencia de su uso, el control de costes y los resultados medibles. El gasto, por tanto, se está desplazando hacia los proveedores que pueden demostrar un valor claro en materia de costes, latencia, rendimiento y fiabilidad en modelos y plataformas de IA.

Así lo señala Arunasree Cheparthi, Analista principal de investigación de Gartner, que apunta también que «esto supone una ventaja para los proveedores que integran la evaluación, la transparencia de costes y el seguimiento del uso en los flujos de trabajo de los clientes, lo que facilita la gestión y la optimización del uso de la IA. Sin embargo, a medida que el gasto se orienta cada vez más hacia el uso, los proveedores se enfrentan a una presión creciente para demostrar una adopción real, un uso sostenido y unos márgenes duraderos»

Además, Cheparthi ha destacado que «a largo plazo, los principales beneficiarios serán los proveedores que ayuden a las empresas a gestionar dónde y cómo se utiliza la IA en toda la organización. A medida que más modelos entren en el mercado y los precios basados en el uso resulten más difíciles de predecir, los compradores recurrirán a plataformas que les ayuden a elegir las herramientas adecuadas, supervisar el rendimiento, aplicar las políticas y mantener los costes bajo control»