Hablar de IA, de infraestructura o de información empresarial supone intrínsecamente mencionar la soberanía del dato. Y es que el término ha ido adquiriendo cada vez más importancia con la llegada de normativas europeas de protección así como la explosión de los propios datos originada por la IA.
Ya estábamos acostumbrados a hablar de datos, de la cantidad de información que se estaba generando en Internet, cuando ha llegado la IA y ha roto todos los esquemas y previsiones posibles. La multiplicación de información es aún más rápida que nunca. Y esto no ha hecho más que comenzar.
En este contexto, Europa se ha puesto en marcha para reclamar una protección de la información de las empresas para enfrentarse a la avalancha que trae la Inteligencia Artificial. Normativas como la AI Act, DORA o la más lejana en el tiempo, GDPR han puesto de manifiesto la necesidad de conocer dónde alojamos los datos, cómo y con quién trabajamos.
Las empresas españolas ya incorporan la soberanía, la privacidad y la seguridad de los datos como prioridades estratégicas para escalar la IA. Un estudio de NTT Data revela que el 96% considera que la IA privada y soberana es importante. Además, el 97% de los encuestados en España afirma que su compañía está valorando trasladar sus infraestructuras de IA a ubicaciones geográficas concretas debido a preocupaciones geopolíticas.
“En España, como en el resto del mundo, la soberanía y la privacidad de la IA han dejado de ser debates teóricos: ya condicionan la competitividad y la capacidad de las organizaciones para transformar la IA en valor de negocio”, señaló Andrea Cacciapaglia, socio responsable de Datos e Inteligencia Artificial de NTT DATA.
La soberanía del dato está directamente relacionada con el proveedor que se elige. Y es que contar con uno que avale que cumple con las normativas de nuestro entorno cada vez más esencial.
“El riesgo silencioso no está en el dato físico, sino en quién puede acceder a él”, explica Gaspar Palmer, CEO de OpenKM, que añade que “muchas organizaciones entienden que, si sus datos están en servidores en España o en la Unión Europea, están protegidos. Pero leyes como la Cloud Act demuestran que la jurisdicción operativa del proveedor puede imponer obligaciones de entrega de datos que tensionan el cumplimiento europeo”.
Precisamente al calor de leyes americanas como Cloud Act, muchos hiperescalares han comenzado a hacer bandera de la soberanía del dato europeo para aproximarse al mercado. Aquí nos encontramos con IONOS o OVHcloud a nivel Europa o en casos más locales como Aire o Nunsys, entre otros.
Sin embargo, elegir un proveedor que cumpla no es suficiente. Así lo establece Víctor Ruiz, Product Manager de Acronis:
«Muchas organizaciones creen que la soberanía consiste en elegir correctamente un proveedor. Nosotros creemos que empieza cuando una empresa conserva la capacidad de cambiar de estrategia sin tener que rediseñar toda su infraestructura. Esa libertad de elección es la verdadera medida del control«.
En este punto nuevamente el partner TI es esencial. Un compañero tecnológico que tenga una visión completa del mercado y a la vez conozca las «tripas» del cliente para entender cómo construir una propuesta en torno a la soberanía del dato.