Los pequeños comercios minoristas, especialmente aquellos con productos de fácil reventa, son uno de los blancos más habituales de los robos en España. Unas tiendas que cada vez recurren a más soluciones especializadas en seguridad física para minimizar los riesgos y conseguir que este agujero no afecte a su negocio.
Según datos del Ministerio del Interior, en el primer trimestre de 2025 se registraron 26.279 robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones, lo que pone de manifiesto la presión constante a la que están expuestos estos comercios. Las zonas de mayor incidencia son las grandes ciudades: Barcelona, Sevilla, Madrid y Valencia, especialmente en sus áreas periféricas, el fenómeno es mayor.
Con datos más sectorial atribuidos al último Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial, elaborado por AECOC, vemos que las pérdidas anuales por hurtos y fraude del comercio en España se sitúan en 2.817 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 1,1% de la facturación del sector.
Ante el impacto económico que los hurtos y otras incidencias pueden tener especialmente en los pequeños negocios, contar con un sistema de seguridad adecuado se convierte en una inversión orientada no solo a proteger el establecimiento y sus activos, sino también a favorecer la continuidad de negocio.
La preocupación por la seguridad se está trasladando a la contratación de soluciones especializadas por parte del retail. De hecho, la demanda de este tipo de soluciones ha ido en aumento en los últimos años.
Son muchas las soluciones que dan respuesta a la protección de los comercios minoristas; desde soluciones de videovigilancia, arcos antirobo, etiquetas y dispositivos de protección electrónica o cajas fuertes, entre otros. Opciones adaptadas a diferentes entornos de retail físico.
Para Marta Benthem, directora de Portfolio de Sector Alarm: «Cada vez más comercios entienden la seguridad como una decisión estratégica para proteger su actividad y anticiparse a los riesgos. No se trata únicamente de prevenir un robo, sino de minimizar el impacto que cualquier incidencia puede tener sobre el negocio y contribuir a garantizar su continuidad operativa. Observamos una creciente demanda de sistemas de alarma que permitan no solo prevenir robos, sino también garantizar una respuesta rápida ante cualquier incidencia».
Y en este escenario es el partner tecnológico el que puede promover soluciones tecnológicas a medida del comercio minorista. Opciones que le permitan proteger su negocio a la vez que ofrece garantías para situaciones de tensión o violencia. Un espacio donde la tecnología vuelve a tener un papel primordial y los servicios de valor serán claves.