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iPhone X no vende lo previsto y se acumula stock de pantallas OLED

El recorte de producción del iPhone X ante las menores ventas sobre lo esperado por Apple está teniendo efectos secundarios en los proveedores de componentes, especialmente Samsung con sus pantallas OLED, el componente más caro del dispositivo.

Las pantallas OLED han sido la gran novedad del último buque insignia de Apple en smartphones. Las ambiciosas previsiones iniciales cercanas a 50 millones de unidades llevaron a Apple a aumentar los pedidos y los proveedores elevaron la producción hasta su capacidad máxima.

Samsung fue uno de ellos. Las ventas de iPhone X no han alcanzado los niveles previstos y el recorte de producción al 50% ha provocado un exceso de stock de pantallas, según la información que llega desde Asia. Por ello, Samsung ha comenzado a buscar compradores externos.

La firma surcoreana también se enfrenta a otro problema. El aumento de producción de pantallas OLED de los fabricantes chinos, con precios más económicos. Además, se da por hecho que Apple ha negociado con LG y otros proveedores como Japan Display y Sharp para obtener este tipo de pantallas para sus nuevas generaciones de iPhones. El objetivo sería doble, rebajar costes y reducir la dependencia de Samsung, su principal rival en venta de smartphones.

Los smartphones flexibles también aumentarán la necesidad de estas pantallas OLED, aunque se considera que la escasez de años anteriores ya está superada con la inversión de las nuevas plantas de producción en Asia.

Se espera que la capacidad total de producción de pantallas OLED para smartphones se duplique para 2020 en comparación con niveles de 2017. Es probable que Samsung pierda el dominio casi total que mantiene actualmente y que se eleva al 95% del total mundial. En la parte positiva, la industria cree que bajarán los costes de uno de los componentes principales para fabricar los móviles inteligentes y con ello el precio de venta final.