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10 claves para una consultoría TI de éxito

Cada vez más, el papel de la consultoría TI ha ido ganando protagonismo en la industria tecnológica. Si hace años se asociaba a su necesidad en grandes proyectos, hoy en día, la consultoría TI puede formar parte de cualquier proyecto, por pequeño que sea.

Las organizaciones necesitan experiencia en áreas como cloud computing, seguridad, big data, inteligencia artificial, transformación digital o Internet de las Cosas (IoT), entre otras muchas tecnologías. Acumular conocimientos y experiencias en tan amplio abanico de posibilidades no resulta nada fácil ya que deben hacer frente a una escasez constante de talento con habilidades en estas áreas. Esto hace que el papel de los consultores externos cobre un valor especial como un actor para ayudar a suplir esta carencia.

Esto ha llevado a que, según el informe The Dice 2018 Tech Salary, las tarifas de los consultores se incrementaron un 4,7% de 2016 a 2017, aunque el salario de estos profesionales se mantuvo prácticamente invariable.

La consecuencia directa ha sido que cada vez más profesionales TI deciden dar el paso y ofrecer sus servicios como profesionales de la consultoría TI. Pero, ¿qué requisitos debe cumplir el experto consultor? A continuación enumeramos diez claves a considerar para ofrecer servicios en este campo de forma exitosa.

  • Desarrollar buenas habilidades para las entrevistas. En las organizaciones, son muchas las personas que intervienen en las tomas de decisiones por lo que los consultores deberán pasar una serie de entrevistas en los que hablar de sus habilidades, experiencia y cómo ayudar a resolver problemas específicos para ofrecer valor al cliente. El currículum es importante pero la entrevista es decisiva.

 

  • Investigar al cliente. La experiencia que demuestre un consultor será un factor a tener muy en cuenta por el potencial cliente por lo que proporcionar ejemplos cuantificables será clave. Asimismo, hacer una investigación previa de la compañía para conocer mejor los problemas a los que se enfrenta y cómo ofrecerle valor será otro aspecto clave.

 

  • Aprender a revisar contratos y acuerdos de confidencialidad. A la hora de firmar un acuerdo con un cliente, es importante que se incorporen aspectos tales como los costes, horas, objetivos, fechas límite y gastos adicionales. Pero no solo hay que tener claros los SLA (acuerdos de nivel de servicio), sino también aspectos de privacidad. En ocasiones, apoyarse en una firma externa de servicios que lleve la parte administrativa es lo más idóneo para eliminar tiempos que pueden dedicar a otros aspectos más centrados en su foco de negocio.

  • La importancia del foco. Muchas organizaciones buscan que el consultor esté especializado en un tipo de industria o áreas específicas y conocer su experiencia en ellas. Esta importancia de centrarse en sectores específicos e ir incrementando su experiencia en ellos puede ser de gran valor. A medida que el consultor que centre en un sector determinado, es importante desarrollar su experiencia sobre el mismo. El valor de un consultor crece cuanto más se focaliza en una industria determinada.

 

  • Metódico. El consultor tiene que ser capaz de gestionar un proyecto de forma organizada, tanto de las tareas o las del equipo. Aquí cobra relevancia la capacidad para organizar las distintas fases del proyecto, asignar tareas y fases para llevarlo a cabo, los plazos y los recursos necesarios. Todo ello involucrando a la organización pero sin que esto suponga una alteración del funcionamiento de la organización, adaptándose a la dinámica del negocio y el cliente.

 

  • No olvidar las tecnologías emergentes. Si bien focalizarse en un sector determinado puede resultar de gran importancia, y ahondar en las soluciones que mejor se adaptan a este segmento, no hay que olvidar la constante evolución tecnológica. Tener en cuenta las nuevas tecnologías y metodologías será un punto a favor para los clientes que busquen un consultor con experiencia y siempre actualizado en las nuevas TI.

 

  • Adquirir credenciales y afiliaciones relevantes. Los clientes potenciales quieren garantías de que los consultores que contratan tienen un alto grado de conocimiento de las tecnologías y servicios que utilizan. Acreditar estos conocimientos, tanto de temas genéricos como pueden ser la gestión de proyectos, como de aspectos más específicos, como la certificación en un producto de un proveedor determinado, también será un punto a tener muy en cuenta.
    Eso sí, aún será más interesante si un consultor dispone de las certificaciones adecuadas y se ajustan a las necesidades del cliente. Por ejemplo, ser Arquitecto de Soluciones Certificado de AWS no será de valor si el cliente utiliza como servicio en la nube Microsoft Azure. La clave es conocer la audiencia y construir alrededor de ella las habilidades necesarias.

 

  • Desarrollar habilidades de comunicación y colaboración. Ser consultor de TI en muchos casos significa trabajar con otros en equipo, por lo que ser capaz de comunicarse con claridad con los miembros del equipo y los supervisores es vital. En muchos casos, saber escuchar, la comunicación y el trabajo en equipo son las habilidades más difíciles de encontrar entre los profesionales y, por ello, las más aloradas en un consultor de TI. Ser capaz de entender a todos los agentes que intervienen en todo proceso (trabajadores, clientes y proveedores), será clave.

 

  • Alimentar las relaciones y conseguir buenas referencias. Sin duda, poder ofrecer referencias será fundamental a la hora de conseguir nuevos clientes ya que, en no pocas ocasiones, ayudarán a que se valore su experiencia. De ahí la importancia de asegurarse si puede citar a esas organizaciones como referencias para posibles clientes. Los consultores deben aprovechar las experiencias pasadas, investigaciones, relaciones, partners y lo que aprenden dentro de una organización. Los clientes hacen negocios con personas en quienes confían y respectan.

 

  • Aprender a ser un vendedor y desarrollador de negocio. En muchas ocasiones, el trabajo de consultoría no va a llegar solo, hay que salir a conseguirlo. Y es aquí donde las habilidades de desarrollo empresarial serán clave para conseguir nuevos proyectos y clientes.

Teniendo todas estas cuestiones en cuesta, el profesional de la consultoría TI tendrá mucho camino por recorrer aprovechando siempre las nuevas oportunidades existentes. Pero, al mismo tiempo, tiene que ser consciente de la importancia de hacer un buen trabajo que le permita ser un buen referente y evolucionando siempre junto a las nuevas tecnologías para prestar el mejor servicio de consultoría. Solo así podrá ser competitivo en un mercado cada día más concurrido.