Actualidad

Microsoft señala a la falta de procesadores de Intel del descenso de Windows


De acuerdo con los últimos resultados presentados por Microsoft, correspondientes al cuarto trimestre de 2018, su negocio cloud y Surface han experimentado un sólido crecimiento. Sin embargo, las ventas de los productos de Windows OEM y Office en el entorno de consumo han disminuido, en parte, como consecuencia de los problemas en el suministro de procesadores.

El último trimestre de 2018 ha sido muy positivo para Microsoft gracias a los buenos resultados obtenidos. Sin embargo, los problemas ocasionados por la falta de suministro de procesadores de 14 nanómetros de Intel han seguido impactando en el negocio de Microsoft y es muy posible que lo siga haciendo el próximo mes de junio.

Durante este trimestre, la compañía de Redmond ha obtenido unos ingresos de 32.470 millones de dólares y un beneficio neto de 8.400 millones, lo que supone 1,10 dólares por acción. Los buenos resultados cosechados por el negocio en la nube de Microsoft han sido, en gran parte, los responsables ya que, incluyendo los servicios de Azure, han ingresado en este último trimestre 9.000 millones de dólares, lo que supone un crecimiento interanual del 48%.

Microsoft prevé que la escasez en el suministro de procesadores lastre sus resultados hasta junio

No obstante, los resultados de Windows Office para el segmento de consumo han sido peor de lo esperado, ya que solo han crecido en este trimestre un 1%, cuando durante el mismo período del pasado año lo hizo un 12%.

Aunque el mercado de PC en general tampoco ha tenido un comportamiento tan fuerte como el esperado, desde Microsoft apuntan que el problema en el suministro de procesadores de Intel ha afectado a los ingresos de Windows OEM Pro, que han bajado un 5%. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que, tras el lanzamiento de Office 2019, y ante las advertencias de la subida de precios, algunos partners estaban acumulando existencias del producto antes de que estos aumentos entraran en vigencia.

Estos resultados llegan días después de conocerse que Microsoft dejará de prestar soporte a Windows 7 el próximo año, por lo que la compañía confía en que la actualización a Windows 10 se produzca con celeridad, aunque prevén que la escasez de procesadores aún lastrará sus resultados hasta el mes de junio.