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El Galaxy Fold está listo para llegar al mercado en septiembre

La aventura de Samsung en el sector de los smartphones flexibles ha sido complicada. Con la presentación del Galaxy Fold la compañía surcoreana logró sorprendernos con un diseño muy cuidado, una línea totalmente premium y una construcción con doble pantalla que prometía una experiencia de uso verdaderamente única.

No hay duda de que el Galaxy Fold marcaba un antes y un después en el sector smartphone introduciendo innovaciones reales que van más allá de un simple impulso a nivel de hardware, pero esto ha planteado, a su vez, desafíos muy importantes que Samsung no logró resolver por completo desde el principio.

En este sentido una de las cuestiones más importantes ha estado en el diseño de la bisagra y la zona de la pantalla plegable. Los primeros análisis del Galaxy Fold confirmaron que había un problema en ambas zonas que acaba haciendo que la pantalla dejase de funcionar a los pocos días de uso, lo que obligó a Samsung a retrasar el lanzamiento de dicho terminal y a buscar soluciones.

Según varias fuentes todo parece indicar que existía, por un lado, un problema con el alineado de la bisagra, ya que esta podía acabar moviéndose con relativa facilidad y dañar el panel de la pantalla. Por otro lado también se identificó un espacio en la zona del pliegue de la pantalla por el que podía entrar suciedad y polvo que también acababa dañando de forma irreversible la pantalla.

La espera ha sido larga, pero Samsung ha confirmado, por fin, que ha terminado el proceso de revisión y que ha introducido las mejoras necesarias en el Galaxy Fold para que todos esos problemas sean cosa del pasado. Está por si las primeras pruebas confirman que, efectivamente, no hay ningún riesgo de que el terminal acabe sufriendo daños por un uso intensivo. Imaginamos que la compañía surcoreana no habrá querido asumir riesgos y que habrán realizado las pruebas pertinentes para asegurarse de ello, pero en un uso real se dan diversos factores que no siempre se pueden simular en aquellas que se realizan en laboratorios.

Entre los cambios que trae el nuevo Galaxy Fold destacan la capa protectora superior de la pantalla Infinity Flex, que se ha extendido más allá del bisel, lo que la convierte en una parte integral de la estructura de la pantalla (no debe ser retirada), y los refuerzos para proteger mejor el dispositivo de las partículas externas (polvo y suciedad). Samsung también ha confirmado que trabaja para mejorar la experiencia de uso a nivel de software, tanto en lo que respecta a rendimiento como al soporte de aplicaciones a pantalla partida.