La IA y el Big Data ya están considerados los principales motores de la transformación digital del sector bancario, y según Softek, las entidades financieras pueden aprovechar el potencial de los datos para anticipar tendencias, optimizar procesos internos y ofrecer experiencias personalizadas a sus clientes. También por la capacidad de analizar y convertir información en conocimiento, que lleva a una banca digital más eficiente, segura e inclusiva.
Un ejemplo de ello son las interfaces de usuario adaptativas (AUI), capaces de adaptar de forma dinámica el diseño, funciones y contenidos de las plataformas digitales en función de preferencias, comportamientos y contexto de cada usuario. De esta manera, la interacción entre banco y cliente es más intuitiva, relevante y centrada en la experiencia individual.
Además, estas tecnologías refuerzan la seguridad y la confianza en el sistema financiero. Gracias al análisis en tiempo real, los bancos pueden identificar transacciones anómalas y prevenir los riesgos antes de que se materialicen.
Por otro lado, la IA y el Big Data pueden derivar en una inclusión financiera mayor, y acercar los servicios bancarios digitales a comunidades que hasta ahora han permanecido al margen del sistema. La combinación de ambas tecnologías ofrece a los clientes beneficios tangibles en cuanto a personalización de servicios, rapidez y eficiencia, seguridad y prevención de fraudes, e inclusión financiera.
Así, la IA permite analizar en profundidad hábitos y necesidades de los usuarios, lo que generará productos y recomendaciones a medida para que la banca se vuelva más cercana o relevante. Además, la personalización hace crecer la lealtad del cliente y fortalece la relación con la entidad.
Los algoritmos inteligentes, asimismo, automatizan tareas rutinarias, como la verificación de identidad o la aprobación de préstamos, lo que reduce de forma drástica los tiempos de respuesta. Esto, además de optimizar los procesos internos, mejora la experiencia de usuario al ofrecer soluciones en tiempo real. Además, la eficiencia operativa lleva a costes menores y más competitividad.
El análisis predictivo y los modelos de detección de anomalías permiten identificar comportamientos sospechosos con una precisión elevada. La IA puede monitorizar millones de transacciones al mismo tiempo, y aprender de cada paso para la mejora de su capacidad de prevención. Esto refuerza la confianza de los clientes y protege la integridad del sistema financiero.
En cuanto a la inclusión financiera, con datos alternativos y analítica avanzada, los bancos pueden ofrecer servicios a personas que no tengan historial crediticio, o con acceso limitado a sucursales físicas. La IA, por otra parte, ayuda a evaluar la solvencia desde patrones de consumo o comportamiento digital, lo que mejora las oportunidades para el crédito y el ahorro.
Israel Quiñonero Fernández, Director de Tecnología para Banca en Softtek EMEA, ha señalado que “la banca del futuro será tan inteligente como los datos que la impulsen. La convergencia entre IA y Big Data redefine la eficiencia operativa y la manera en que las instituciones financieras construyen confianza y cercanía con sus clientes. Estamos ante una nueva era de servicios bancarios más humanos, seguros e inclusivos, impulsados por la innovación tecnológica».