61% de empresas no están listas para afrontar los cambios de las nuevas normativas de facturación

El 61% de las empresas españolas no está lista para hacer frente a los cambios que se producirán en los próximos años en los procesos de facturación, derivados de la Ley Crea y Crece, y de la Ley Antifraude. Así lo señala la última edición del Barómetro de la Asesoría de Wolters Kluwer Tax & Accounting España.

La facturación electrónica obligatoria entre empresas y profesionales se implantará entre 2027 y 2028, y el calendario de aplicación de Verifactu se hará coincidir en 2028. En este marco, el mayor reto del sector ya no es conocer las normativas, sino implementarlas.

Así, el conocimiento de Verifactu y la facturación electrónica de los asesores es ya del 85%. Pero la preparación por parte del tejido empresarial es muy distinta, ya que el 61% de los asesores apunta que la mayoría de empresas no están todavía preparadas para afrontar estos cambios, y el 31% señala que solo las empresas más grandes están en condiciones de afrontarlos.

La falta de preparación se debe, según el 67% de los asesores, al bajo nivel de digitalización de las compañías, ya que solo un 10% de sus clientes tiene un nivel de madurez digital elevado. La resistencia al cambio es el segundo factor que frena la adaptación de las empresas a los nuevos procesos de facturación, según el 58% de los asesores.

Un 73% de ellos creen que las normas de facturación tendrán un efecto positivo para las empresas, y un 38% cree que impulsarán la digitalización de las empresas, mientras un 34% piensa que contribuirán a mejorar los procesos de facturación.

No obstante, el 31% de asesorías identifica la adaptación a las normativas de facturación como uno de los retos principales del despacio. Casi todas registran un aumento de trabajo por los cambios normativos constantes, y un 77,6% utiliza el software para gestionar este impacto de las leyes.

Sergio Liscia, Vicepresidente y General Manager de Wolters Kluwer Tax & Accounting para la región del Sur de Europa, comenta que «las nuevas normativas de facturación representan una oportunidad para que las empresas revisen y modernicen la forma de gestionar sus negocios. Más allá del cumplimiento normativo, la digitalización de la facturación permite ganar en eficiencia, trazabilidad y capacidad de análisis. La clave está en abordar esta transformación con planificación y convertir una obligación regulatoria en una ventaja competitiva».