Un estudio, citado por Digitimes, comenta que el envío de smartphones cayó 5,3% durante la segunda mitad del año. En total, se calcula que se alcanzaron las 27,7 millones de unidades.
Un dato que contrasta con el crecimiento del 5,7% de los teléfonos funcionales que llegaron a 1.058 millones en 2014. Así fue la primera subida en siete años en un mercado con una penetración del 98,5%.
Es evidente que España difiere mucho de Japón. Sin embargo, estos datos vuelven a mostrar que prácticamente nada en el mercado tecnológico es eterno. Ya pasó con los tablets que parecían que iban a ser los asesinos del PC pero que finalmente se han quedado en una gran ola comercial que va descendiendo. ¿Pasará lo mismo con los smartphones?.