
El viaje hacia la computación cuántica no ha hecho más que comenzar, pero ya parece un camino de no retorno donde el negocio está encima de la mesa. Por lo pronto, Gartner vaticina que para el próximo año este entorno concentrará un volumen de 1.100 millones de dólares. Una cifra que, si bien es baja comparada con otros nichos tecnológicos, establece un punto de partida.
Durante este 2026, el negocio de computación cuántica podría alcanzar los 869 millones de dólares, según las estimaciones de la firma. Un mercado que todavía es emergente, pero donde, como explica Gaurav Gupta, vicepresidente analista y director de investigación del equipo de dinámicas de mercados emergentes de Gartner, «los países y las empresas han incrementado sus inversiones en formación sobre computación cuántica, patentes, alianzas y exploración de los primeros casos de uso».
Y es que la computación cuántica puede reportar enormes beneficios en determinados sectores como la banca, seguros o las finanzas. En estos verticales las soluciones de computación cuántica podrán aportar beneficios en arbitraje financiero, con casos de uso que abarcan la optimización de carteras de inversión, la modelización de riesgos y la detección del fraude.
También será fundamental la inversión pública que están acometiendo los países para liderar esta transición tecnológica y convertirse en una referencia mundial o continental, en el caso de Europa. No hay más que ver a Estados Unidos que este mismo año invirtió 2.000 millones de dólares en empresas especializadas o Francia, que compró la compañía especializada Bull. Tanto es así que en 2027 se prevé que el sector público destine 245 millones de dólares a esta tecnología, frente a los 219 millones de dólares de 2026.
La consolidación, en 2030
Todavía quedan años para que la computación cuántica esté plenamente consolidada. La consultora prevé que esta situación se alcance en 2030 cuando el mercado esté más maduro y se consolide.
De hecho, la firma considera que de aquí a esa fecha, más del 50% de las startups de computación cuántica cerrarán, a medida que el mercado descarte aquellas tecnologías que no se puedan sostener comercialmente.
Y para marcar este camino muchos actores del canal de distribución ya han comenzado su andadura. V-Valley el pasado año estableció formación concretas sobre este entorno y otros grandes como Telefónica, IBM o Seidor están haciendo sus pinitos para posicionarse en la computación cuántica.





