
La marcha atrás dada por Hacienda en la fecha de implantación de VeriFactu cayó como un jarro de agua fría en el sector. Sin embargo, las pymes y autónomos lo están viviendo como un balón de oxígeno para continuar con sus planes de digitalización que se concentrarán en el próximo año, especialmente entre abril y septiembre.
El estudio de Ipsos para TeamSystem evidencia cómo la decisión de implantar VeriFactu sigue adelante en el tejido empresarial. Un 24% afirma que el retraso de la entrada en vigor de la normativa no cambia nada y que lo implantará cuando estaba previsto originalmente, un 25% habla de un retraso breve y que lo hará lo antes posible, un 20% admite un retraso importante y un 7% reconoce un retraso indefinido en la implantación.
Basado en 845 entrevistas entre trabajadores autónomos, micropymes, pymes y asesores, el estudio también se encuentra con que muchas empresas no están enteradas de este cambio. Cerca de la mitad (47%) reconoce estar enterándose por primera vez al ser preguntados por la prórroga hasta 2027 de la obligatoriedad de implementar VeriFactu.
La implantación prosigue en 2026
Aunque todo apunta a que en 2026 seguiremos hablando de la gestión empresarial, lo haremos de una forma más escalonada y más calmada, concentrándose en los meses de abril y septiembre. Así, el 12% de pymes y autónomos prevé tener el sistema listo y validado en el primer trimestre de 2026, el 29% en el segundo, el 22% en el tercero y el 16% en el cuarto, mientras que un 21% no tiene aún un posicionamiento claro.
Además, muchas organizaciones casi tres de cada cuatro empresarios encuestados (74%) cree que si se prolongasen ahora los plazos de ayudas como el Kit Digital, aspirarían a captar más subvenciones. Además, el 41% cree que esta medida -la hipotética prórroga de las ayudas- aceleraría la implantación de VeriFactu en sus negocios.
Ahora bien, el informe también muestra cómo la decisión de posponer esta medida a apenas un mes de su entrada en vigor ha despertado cierto escepticismo entre las empresas, después de que algunas asociaciones de asesores fiscales, técnicos e inspectores de Hacienda hayan mostrado sus críticas, entre otras causas, por la incertidumbre e inseguridad jurídica generada a raíz del retraso. Así, un 19% ve poco o nada probable que VeriFactu se implante en 2027 y un 20% no tiene claro lo que ocurrirá.
Aunque también es cierto que el 63% de las asesorías y gestorías ven este aplazamiento como una oportunidad para planificarse y dedicar más tiempo a asesorar. El 60% de los gestores, por su parte, indica que sus clientes aceptarán planes pilotos y formación para llegar lo mejor preparados posibles al nuevo horizonte de 2027.





