
El siguiente paso en la transformación de los espacios de trabajo, de cara a su futuro, será el despliegue de tecnología invisible que pasa a un segundo plano para que el soporte sea automático y fluido. Así lo señala una encuesta que ha realizado Lenovo entre responsables informáticos.
El estudio destaca que la mayoría de los trabajadores solo se fija en los sistemas informáticos de sus espacios de trabajo cuando ralentizan su avance o interrumpen sus procesos. La informática invisible en los espacios de trabajo es una muestra del escenario contrario. Se trata de un concepto que abarca la tecnología que anticipa las necesidades, que evita los problemas antes de que se produzcan y que personaliza la asistencia de manera automática.
Según un informe de Lenovo, que analiza cómo la IA y la automatización están redefiniendo el espacio de trabajo digital y la experiencia de los empleados, el 79% de los responsables de TI encuestado aspiraba a ofrecer un soporte fluido y proactivo que reduzca al mínimo las molestias para los trabajadores, pero solo el 21% ha conseguido solucionar los problemas de manera predictiva.
Estos resultados subrayan la necesidad de que las organizaciones eliminen barreras digitales en los espacios de trabajo, simplifiquen ecosistemas informáticos y adopten un soporte hiperpersonalizado y habilitado para la IA ,que ofrezca una experiencia sencilla a sus empleados.
Un 49% de los responsables de TI opina que la productividad y la conexión son las prioridades principales, pero solo el 36% cree que su lugar de trabajo digital actual apoya con eficacia a los empleados. Además, un 84% de ellos asegura no ser capaz de predecir los problemas antes de que sucedan, lo que señala la importancia de la Ia en la anticipación y resolución de dichos problemas antes de que afecten al trabajo.
Para ayudar a las compañías a avanzar hacia este modelo de espacios de trabajo, los servicios para el lugar de trabajo impulsados por IA pueden ofrecer las bases de una informática invisible. Según datos de Lenovo e IDC, este enfoque eleva la satisfacción de los usuarios hasta un 30%, reduce el coste del soporte hasta un 30% y resuelve de manera proactiva el 40% de los problemas. Los modelos flexibles de suscripción de dispositivos también contribuyen a reducir la complejidad.
En lugar de reemplazar la experiencia humana, la informática invisible la mejora. El estudio de Lenovo revela que el 39% de los responsables de TI esperan que el soporte impulsado por IA permita al personal de tecnología centrar su esfuerzo tareas de mayor valor, como mejorar la productividad y experiencia del usuario final. Solo el 12% anticipa una reducción del tamaño del equipo.
Pero aunque estos responsables reconocen el valor de combinar la experiencia humana con la IA y la automatización, sigue habiendo barreras estructurales. Los principales retos citados por los responsables informáticos incluyen sistemas complejos (51%), limitaciones presupuestarias (47%) y falta de capacidades relacionadas con la IA (43%).
Para superar estos obstáculos de cara a la creación de los espacios de trabajo del futuro, se pueden tomar varias medidas. Entre ellas, unificar y simplificar los ecosistemas informáticos para reducir la fragmentación, formar a los equipos informáticos para poder aprovechar las capacidades de la IA y colaborar con proveedores expertos en el despliegue de soporte predictivo y personalizado de forma segura y a escala. Las organizaciones que consigan implementar la informática invisible podrán reducir la fricción digital, elevar la conexión y liberar a sus empleados para centrarse en tareas de alto valor.





