
Ya acabamos 2025 sabiendo que este nuevo año iba a ser cuesta arriba, no solo por el mes de enero, sino por la venta de componentes. La continúa subida de precio, que ya se dejó notar el pasado año, junto con las limitaciones de inventario harán que vender hardware se complique para el canal de distribución tecnológico. Pero hay vida más allá.
Mayoristas como V-Valley, una de las primera referencias para el canal TI, ya nos dijeron a finales de año que trabajarían para limitar los posibles problemas. Su estrategia; utilizar su posicionamiento para garantizar suministro para todos los proyectos que se presenten.
Pero lo que es inevitable es que ante la falta de componentes, los precios del hardware suban y por tanto, las decisiones de compra se alarguen o se supriman. Precisamente sobre ello hablaba Changlonet en su balance anual donde mostraba la situación que todos conocemos, pero que se entiende mejor con su ejemplo:
«En noviembre montamos un PC para IA, que sería lo más potente sin llegar a una estación de trabajo. Iba equipado con 128 gigas de RAM. Costó casi mil euros más que uno muy parecido que habíamos montado en septiembre y costó más que otro con el mismo hardware de base, pero con 256 gigas que entregamos en agosto. Hace unos días montamos otro equipo parecido, también con 128 gigas de RAM 800 euros más que el de noviembre (y dando gracias a la comercial que nos encontró 4 chips iguales de DDR5 de altas prestaciones…)».
Con este panorama, el propio vendedor advierte que cada vez les cuesta vender más este tipo de equipos. Unos modelos, que por otra parte, han ido aumentando su demanda con la oleada IA de la que nadie se puede escapar.
¿Qué alternativas tenemos?
El mercado de hardware está como está y eso es irremediable. Las previsiones son claras en este sentido y los precios seguirán subiendo a medida que el inventario escaseará.
Sin embargo, como partners tecnológicos debemos enfocarnos en ver las opciones a emprender para mitigar los efectos. Vamos con algunas ideas:
- Planificación: es la premisa más repetida por todos los implicados. En la medida de lo posible, prever los proyectos a medio o largo plazo para ir adelantando las peticiones de hardware. Con ello, nos ahorraremos el no llegar a tiempo a ciertas propuestas que se deban ajustar en tiempos.
- Reorientar el negocio: para muchos vendedores el hardware es un núcleo duro de su negocio. Sin embargo, revisar el mercado y enfocarse en otras áreas áreas donde la rentabilidad es más alta puede ser una salida. Aquí el software o los servicios se coronan como tendencias ganadoras.
- Momento de potenciar servicios: siguiendo la estela del anterior punto, aproximarse o profundizar en el mundo de los servicios es una oportunidad para enfrentar la situación. Ampliar el catálogo o reforzarlo con servicios más avanzados permitirá reorientar negocio y avanzar.
- IA, la gran aliada: utilizar la IA es cada vez más común entre los partners. Una tecnología que viene implementada puede optimizar procesos en el desarrollo de software, ahorrar tareas repetitivas o impulsar la productividad para ganar competitividad en ciertos terrenos.
Y es que las crisis se pueden convertir en oportunidades si se hace el planteamiento adecuado. Precisamente así se debe ser esta realidad a la que el sector tecnológico se enfrenta en 2026. ¿Y tú, cómo lo planteas?





