
El proveedor de servicios gestionados es una figura del canal de distribución que lleva tiempo siendo objeto de deseo por fabricantes, mayoristas y clientes. Una estrella en el celuloide que ha ido evolucionado y que se enfrenta a nuevos retos en este 2026.
Si bien el clásico MSP sigue siendo válido, durante este año se demostrará que ya no basta solo con operar bien. Los proveedores de servicios gestionados necesitarán especialización, gobernanza (de datos, de IA y de riesgo), eficiencia operativa y una nueva forma de vender valor, más cercana a la consultoría continua que al mantenimiento tradicional.
Más allá de la gestión TI
El rol del MSP también está cambiando. A las tareas tradicionales de servicios de mantenimiento se deben ir añadiendo otras con las que convertirnos en un asesor estratégico de tecnología. Y es que el papel de traducir los conceptos TI para tomar decisiones, priorizar inversiones o reducir la incertidumbre del cliente cada vez es más esencial.
Así, uno de los grandes retos de 2026 será el pasar de un proveedor de servicios básicos a un consultor continuo de tecnología que permita explicar, justificar y medir el impacto de los proyectos a desarrollar.
Especialización
Aunque no es nada nuevo, la verticalización de los conocimientos sigue siendo algo muy presente en los MSP. Y es que conseguir ser una referencia en determinados nichos tecnológicos o de mercado permite acercarse a negocios donde otros no pueden llegar.
Es por ello que pensar en la sanidad, la industria o la banca como retos en los que profundizar en 2026 es una forma de atender las demandas. También podremos buscar esa especialización en base a categorías tecnológicas; la ciberseguridad con sus múltiples subsegmentos o el cumplimiento normativo son dos vías a destacar.
Sin embargo, debemos ser conscientes de que verticalizarnos no significa solo escoger un nicho y trabajar en él; supone diseñar un catálogo, procesos y métricas alrededor de este vertical y especializarnos para dar el mejor servicio.
IA, siempre en la mente
Si bien en 2025 la IA fue quizás una de las novedades más sonadas en la tecnología, en 2026 integrarla en el negocio y entender sus pros y sus contras será un gran desafío para los MSP.
El mercado quiere IA ya. Pero entender que no puede ser a cualquier precio es fundamental para los partners de servicios gestionados. Aquí será necesario elevar las habilidades en este ámbito y entender cómo podemos desplegar la IA aportando las máxima garantías.
Entorno a la IA hay una segunda vertiente que entender: el cliente usará IA con o sin el MSP. Eso abre el frente de “shadow AI”, gobernanza y protección de datos (qué se puede usar, con qué datos, dónde se almacenan, quién tiene acceso). En otras palabras, la IA no solo es oportunidad de ingresos: es un nuevo vector de riesgo que el MSP deberá gestionar como parte del servicio base.
Selección ante un mercado saturado
Existen muchísimas herramientas tecnológicas en el mercado. Sin embargo, ordenarlas, determinar cuáles funcionan y aportar el valor que necesitan los clientes e integrarlas dentro de sus estructuras es otro gran reto para los MSP. Todo ello añadiendo la capa de servicios necesaria.
En este sentido, la consolidación de plataformas que unifique visibilidad, respuesta y gestión cada vez es más acusada. Así, promover esta centralización para simplificar la operativa redundará en nuestro beneficio como MSP, pero también en el del cliente.
Hacer fácil lo complicado
La complejidad TI es cada vez mayor. No solo hablamos de más herramientas, como mencionábamos en el punto anterior, sino también de más flancos que cubrir. Y es ahí donde los MSP tienen una tarea esencial: convertir lo difícil en algo sencillo, al menos, a ojos de los clientes.
Simplificar no significa optar por las herramientas menos complejas, sino aportar nuestro conocimiento y experiencia para que las soluciones sean útiles, sin añadir más trabajo a las empresas.
Colaboraciones más consolidadas
Hablar de ecosistemas, alianzas o colaboraciones ya es casi una obligación en el canal TI actual. Y más aún para los MSP que necesitan del apoyo de muchas otras figuras para seguir evolucionando sus propuestas de servicios.
Enfocarse menos en el volumen y más en los resultados pasa también por encontrar colaboraciones que aporten soporte, innovación y formación. Esto puede encontrarse en muchos frentes: en los fabricantes y sus programas de canal; en los mayoristas y sus formaciones o asesoramientos; o en otros partners y su conocimiento.
En síntesis, 2026 no será un año de gran cambio, pero sí el año en que se hará evidente quién ha preparado el cambio. El MSP que verticalice, estandarice, automatice y convierta la IA en mejoras tangibles, será quien llegue al cliente con algo más valioso que tecnología: consultoría y apoyo.





