
Según un estudio realizado por la consultora tecnológica Juniper Research, el número total de instalaciones de Soft POS (Software point of sale) a nivel mundial va a pasar de 22 millones en 2026 a 159 millones para finales del año 2031. Esto supone un incremento de más del 600% de instalaciones de estos sistemas, que permiten transformar un smartphone o un tablet en un TPV preparado para cobrar con tarjeta
El aumento de las instalaciones de Soft POS en todo el mundo se debe sobre todo a su ventaja en cuanto a costes frente a los terminales físicos, debido a que elimina la necesidad de afrontar cualquier tipo de gasto en hardware para contar con un datáfono o terminal punto de venta.
Los más beneficiados por esta reducción de costes son las pymes, los pequeños comercialnes y los casos de uso que impliquen pagos sobre el terreno o en tiendas temporales. Esto se debe a que el Soft POS amplía el mercado potencial que hay para aceptar tarjetas como método de pago más allá de los límites que han establecido históricamente los terminales de pagos dedicados.
Por eso, una buena parte de este crecimiento de los sistemas Soft POS supoen una incorporación de nuevos comerciantes a la aceptación de tarjetas, que contribuirán a un aumento notable de las transacciones con tarjeta en ámbitos en los que hasta ahora resultaba complicado hacerlo.
De hecho, según el estudio, los mercados que no tienen infraestructura tradicional de TPV, o que nunca la adoptaron por sus costes y por las dificultades que planteaba hacerlo, han pasado directamente al Soft POS, así como a otras tecnologías adyacentes. Entre ellas están los códigos QR, que prescinden también por completo del hardware específico.
El desplegue de la infraestructura de aceptación de pagos basada en códigos QR ha impulsado el crecimiento de los pagos sin contacto en tienda en mercados muy específicos que cuentan con unas tasas de penetración de telefonía móvil muy elevadas. Ente estos mercados están Egipto, Indonesia o Sri Lanka.
Jawad Jahan, Analista senior de Juniper Research, ha señalado que «para los comerciantes, el Soft POS elimina las dificultades asociadas a los terminales de punto de venta tradicionales. En los mercados maduros, esto se traduce en un crecimiento de las pymes y de los comerciantes temporales, ya que la aceptación de tarjetas resulta rentable. Del mismo modo, en los mercados emergentes que carecen de infraestructura tradicional, el Soft POS impulsa la inclusión financiera entre los comerciantes que no pueden permitirse los métodos formales de aceptación de pagos».





