
La escalada de subida de precios de los componentes afecta de lleno a un nicho tan clave para MCR como el gaming. Sin embargo, esta presión no está mitigando la buena salud del sector. Así lo mostró el mayorista durante su Gaming Day donde analizó el presente y futuro de esta industria.
Profesionales y clientes del canal tecnológico, fabricantes y especialistas del sector gaming se dieron cita en MCR Gaming Day powered by Intel en Madrid. El encuentro sirvió para tomar el pulso del segmento gaming.
En este sentido, Elena Toribio, Retail Key Account Manager Tech & Durables de NielsenIQ destacó que el mercado gaming mantiene una evolución positiva durante 2026, impulsado por la innovación y por un consumidor cada vez más orientado al rendimiento, pero que, en el contexto internacional, la presión sobre las cadenas de suministro y la evolución de los costes siguen marcando el ritmo de la industria.
Por su parte, Pedro Quiroga, CEO de MCR destacó que «el inicio del año ha sido positivo y hemos visto cómo la evolución del negocio ha seguido la misma tendencia que el mercado. Aunque en algunas categorías se venden menos unidades, el incremento de valor de determinados componentes ha impulsado la facturación”. Por estos motivos, “todo apunta a que la presión sobre los precios continuará en los próximos años, aunque previsiblemente de forma más moderada».

Eduardo Moreno, Director General de MCR señaló que el comportamiento del negocio durante la primera parte del año ha estado alineado con la evolución general del mercado. Según explicó, el primer trimestre estuvo marcado por una dinámica especialmente positiva, impulsada no tanto por un aumento de las unidades vendidas como por la fuerte revalorización experimentada por determinados componentes tecnológicos. En este contexto, señaló que el mercado se enfrenta a un escenario de precios estructuralmente más elevados debido a la escasez de algunos componentes, una situación que, según las previsiones de distintos fabricantes, podría prolongarse durante los próximos años.
El evento sirvió además para conocer la visión de Intel sobre la evolución del sector gaming y las principales novedades como los nuevos procesadores Intel Core Ultra 200S Plus como impulsores de experiencias de juego cada vez más avanzadas, inmersivas y exigentes.
En la zona experiencial los asistentes pudieron probar seis equipos gaming de última generación y simuladores de conducción de última generación.





