Así vivimos eFactura Fórum IV: el canal preparado para todo

El canal TI y las asesorías tienen claro que la transformación de la facturación empresarial en España ya no es una cuestión que pueda dejarse para más adelante. VeriFactu, la factura electrónica B2B y todo el nuevo marco normativo que las acompaña son una oportunidad para adaptar y digitalizar al tejido empresarial y convertirlo en empresas más automatizadas, conectadas y eficientes.

Con este escenario como telón de fondo, desde MuyPymes y MuyCanal celebramos el 6 de octubre en Madrid la cuarta edición de eFactura Fórum, un encuentro que reunió a expertos fiscales, fabricantes de software, profesionales del canal tecnológico, asesores y empresas para analizar no solo cómo cumplir con las nuevas obligaciones, sino cómo aprovecharlas para transformar los procesos de negocio. La jornada estuvo patrocinada por Sage, TeamSystem, Wolters Kluwer Tax & Accounting España y Zerocoma.

La fecha elegida difícilmente podía ser más oportuna. Solo un día antes se había publicado en el BOE la Orden HAC/1028/2026, de 2 de octubre, que regula los elementos técnicos y funcionales de la solución pública de facturación electrónica. La Orden entró precisamente en vigor el 6 de octubre y su entrada en vigor inicia el cómputo de los plazos establecidos para la implantación de la factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales.

La jornada abordó así dos transformaciones relacionadas, pero diferentes. Por un lado, VeriFactu y los nuevos requisitos de los sistemas informáticos de facturación. Por otro, la factura electrónica B2B derivada de la Ley Crea y Crece, que supone avanzar hacia un modelo en el que las facturas dejan de ser simples documentos para convertirse en información estructurada que puede intercambiarse, procesarse y trazarse automáticamente.

Precisamente esa diferencia, y cómo hacer comprender a los clientes qué normativa les afecta, cuándo y de qué manera, fue uno de los grandes hilos conductores de un eFactura Fórum IV que volvió a apostar por un enfoque eminentemente práctico.

Partners y asesorías, preparados

Si hay algo que pudimos extraer de la mesa redonda enfocada a los partners de eFactura Fórum IV fue que el canal de distribución está más que preparado para afrontar los próximos meses y años con las nuevas normativas que traen la Ley Crea y Crece y Antifraude.

Durante la mesa redonda «Oportunidad para el canal: cómo convertir las normativas en negocio», los participantes nos contaron sus experiencia y cómo aplicarán el conocimiento a adaptarse a estas normativas y, por supuesto, conseguir elevar el negocio con sus clientes.

El primer valor que pusieron en alza los participantes fue el del acompañamiento. Desde Wolters Kluwer Tax & Accounting España, José María Molero, Sales Channel Manager explicaba cómo «el canal necesita que les ayudemos y les facilitemos el trabajo con APIs y conectores que les permitan hacer su propuesta más completa». En este sentido, Raquel Jurado, directora del servicio de Estudios del REAF remarcaba la «importancia del acompañamiento que dan las asesoría y que serán fundamental para que las pymes puedan cumplir».

En su caso, Iván Prieto, SAP eInvoice Expert en VASS|T4S hablaba de «ofrecer una propuesta de cumplimiento end-to-end con la que podemos garantizar la transformación y continuidad de negocio». Un punto común con Eduardo Santana, Microsoft Business Development en Ayesa Digital que establecía cómo había que ir más allá de cumplir y «buscar la transformación real de las empresas».

Y pese a su preparación, todos coincidían en que serán meses de muchos retos y trabajo por delante. El principal desafío será «llegar a los clientes y poder darles una respuesta acorde a sus necesidades», apuntaba el responsable de Ayesa Digital. Un punto donde la directiva de REAF abogaba por «ir viendo cómo evoluciona el mercado para poder resolver cada situación a medida que llegue».

Otro gran desafío será el encontrar el talento suficiente para soportar la avalancha de demanda esperada. El portavoz de VASS|T4S subrayaba este aspecto: «tendremos que ver cómo formar y desarrollar el conocimiento adecuado para poder trasladarlo a nuestros clientes». En esta misma línea el representante de Wolters Kluwer remarcaba la necesidad de crear espacios colaborativos: «implantar soluciones será importante, pero construir un marco colaborativo donde todos los agentes estén formados, lo será aún más».

Finalmente, los portavoces dieron una serie de recomendaciones para que asesorías, despachos y partners puedan afrontan las nuevas regulaciones. «No esperar al último momento», adelantó José María Molero, de Wolters Kluwer, lo que nos lleva a «planificar con antelación», según matizaba Raquel Jurado, de REAF. Un enfoque todos compartieron y donde, Eduardo Santana, de Ayesa Digital, disponía «hará falta una hoja de ruta para ordenar todo sin perder el cumplimiento de vista» y Iván Prieto, de VASS|T4S añadía «habrá que sentarse con las partes implicadas, escucharlas y prepararlas para los cambios».

El partner como pieza fundamental

Federico Martínez, Strategic Partnerships Director de Wolters Kluwer Tax & Accounting España, profundizó precisamente en esta vertiente con su intervención “Transformando el cambio normativo en crecimiento para el canal”.

Su primer mensaje fue la importancia de anticiparse. Una implantación temprana permite formar a los equipos, realizar pruebas piloto, validar flujos y reducir el riesgo de interrupciones o problemas de integración. Además, evita concentrar todo el esfuerzo técnico en las semanas inmediatamente anteriores a la entrada en vigor.

Para desarrolladores y proveedores de software, Wolters Kluwer plantea diferentes vías de colaboración. Entre ellas se encuentran a3factura/Conectia y una API VeriFactu, que permiten apoyarse en tecnología ya adaptada a la normativa en lugar de asumir internamente todo el desarrollo. El argumento es liberar recursos técnicos para que cada proveedor pueda continuar concentrándose en aquello que diferencia su solución.

La estrategia se apoya además en una red de más de 300 distribuidores autorizados, con la que la compañía trabaja para acompañar a asesores, pymes y autónomos. Esto muestra hasta qué punto la llegada de VeriFactu y la factura electrónica no es exclusivamente un proyecto tecnológico o fiscal: también supone un importante movimiento para todo el ecosistema de canal.

Una factura que deja de ser un simple documento

La cuarta edición de eFactura Fórum permitió, en definitiva, mirar más allá de las fechas y de la propia obligación legal. VeriFactu y la factura electrónica B2B son normativas diferentes y con calendarios distintos, pero ambas empujan a las empresas hacia un mismo destino: una facturación más digital, trazable, automatizada y conectada con el resto del negocio.

El cambio será especialmente profundo para aquellas pymes que todavía trabajan con procesos manuales, aplicaciones desconectadas o facturas que requieren introducir y conciliar información a mano.

Pero precisamente ahí reside la oportunidad. La factura puede dejar de ser el documento que cierra una operación para convertirse en una pieza activa del sistema de gestión: alimentar automáticamente la contabilidad, activar un cobro, actualizar la tesorería, informar sobre un vencimiento o proporcionar datos para tomar decisiones.

Para el canal tecnológico, el escenario también cambia. La adaptación normativa genera una enorme necesidad de asesoramiento y acompañamiento y abre la posibilidad de construir relaciones más duraderas con los clientes mediante servicios de integración, consultoría, soporte y automatización.

eFactura Fórum IV dejó así un mensaje especialmente claro: las fechas están fijadas y el proceso ya ha comenzado. La cuestión para pymes, autónomos, asesores y partners tecnológicos ya no es si tendrán que adaptarse, sino cómo hacerlo y cuánto valor serán capaces de extraer de una transformación que va mucho más allá de cambiar la forma de emitir una factura.

Prepararse antes de que llegue la obligación

La apertura corrió a cargo de Rubén Gimeno, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), con la ponencia “Implantación de VeriFactu: un viaje sin parada definitiva”. Su intervención sirvió para introducir un escenario regulatorio en el que la adaptación tecnológica no debe contemplarse como una actuación puntual, sino como un proceso que tendrá continuidad.

Y es que las fechas empiezan a acercarse. Aunque un día antes del evento la propia Agencia Tributaria indicaba que Verifactu podría retrasarse un año, en el momento de publicación de este artículo todavía no es algo oficial. Para ello es necesario un Real Decreto que no se ha firmado aún y que no sabemos si se hará de aquí a enero. Dicho esto y, a día de hoy, los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades deberán tener sus sistemas informáticos de facturación adaptados a los nuevos requisitos de VeriFactu a partir del 1 de enero de 2027, mientras que para el resto de obligados, incluidos autónomos y profesionales, el horizonte es el 1 de julio del próximo año.

A ello se suma ahora el calendario de la factura electrónica B2B. La publicación de la Orden HAC/1028/2026 activa los plazos previstos para su implantación, completando una pieza fundamental del desarrollo técnico del nuevo sistema. La solución pública convivirá además con plataformas privadas y actuará como elemento de interconexión, mientras que el sistema permitirá comunicar estados y pagos de las facturas.

El mensaje para las empresas es claro: esperar al último momento aumenta el riesgo. Revisar qué aplicaciones intervienen en la facturación, comprobar si los proveedores están preparados, analizar integraciones con ERP, CRM, TPV o comercio electrónico, formar a los equipos y realizar pruebas son tareas que requieren tiempo.

Wolters Kluwer: cumplir, automatizar, decidir y crecer

Uno de los mensajes centrales de Wolters Kluwer durante eFactura Fórum IV fue precisamente evitar que la adaptación se perciba únicamente como un coste regulatorio. Francesc Núñez, ERP & Invoicing Product Manager de Wolters Kluwer Tax & Accounting España, abordó cómo convertir VeriFactu y la factura electrónica en una ventaja competitiva.

La propuesta pasa por una secuencia sencilla: cumplir, automatizar, decidir y crecer. La obligación normativa actúa como punto de partida para revisar procesos que, una vez digitalizados, pueden aportar más información y capacidad de decisión a la empresa. Según los datos presentados por la compañía, el 43% de las pymes españolas consultadas prioriza aumentar ingresos y rentabilidad y el 35% mejorar su eficiencia operativa. En paralelo, entre los principales planes tecnológicos de las empresas europeas para los próximos doce meses aparecen la IA, la automatización de flujos de trabajo, el análisis de datos y una mayor integración tecnológica.

De ahí que la compañía plantee el software de facturación como una herramienta capaz de ir mucho más allá de la emisión de documentos. Automatizar estados, vencimientos, avisos y conciliaciones; garantizar la trazabilidad; estructurar los datos o poner esa información a disposición de herramientas analíticas puede traducirse en menos tiempo administrativo, más control sobre la caja, menos riesgo y mejores decisiones. La idea que resumió este planteamiento fue contundente: el cambio legal es el disparador, pero es el diseño del proceso el que crea realmente valor.

ZeroComa: la adaptación necesita una hoja de ruta

ZeroComa puso el foco en otra cuestión especialmente relevante para las pymes: cómo afrontar técnicamente el proyecto sin improvisaciones. La adaptación a VeriFactu no consiste simplemente en instalar una actualización y continuar trabajando como antes.

Álvaro Allende, Director Comercial en ZeroComa, planteó una hoja de ruta que comienza por realizar un diagnóstico del alcance, identificando sociedades, procesos, sistemas y tipos de facturación afectados. A partir de ahí llega el análisis de las diferencias entre la situación actual y los nuevos requisitos, la elección de la solución o proveedor, el diseño funcional y técnico y la posterior implantación.

Pero el proceso no termina ahí. También es necesario revisar datos fiscales, series e impuestos, integrar la solución con ERP, CRM, TPV, ecommerce y otros sistemas, realizar pruebas sobre los distintos escenarios de facturación, formar a los usuarios y ejecutar un piloto antes del arranque definitivo. En otras palabras, la tecnología es solo una pieza de un proyecto que también afecta a procesos, personas y organización.

Ese planteamiento refuerza uno de los principales mensajes del encuentro: elegir bien el software no significa únicamente comprobar que cumple la normativa. Las empresas necesitan analizar cómo encaja la solución en su arquitectura tecnológica y, sobre todo, cómo responde el proveedor cuando aparecen excepciones, integraciones complejas o incidencias.

¿Cómo elegir el software adecuado para una pyme?

Precisamente esta cuestión centró la primera mesa redonda, “La nueva era de la facturación: cómo preparar tu pyme con el software adecuado”, en la que participaron Diana Freire, Invoicing Specialist en Wolters Kluwer Tax & Accounting España; Ana Isabel Martínez, Lead Product Marketing Manager en TeamSystem; Fran Marchan López, Senior Growth Manager en Sage; y Alejandro Allende, Director de Desarrollo de Negocio de ZeroComa.

El debate partió de una cuestión básica: qué cambia realmente para una pyme. Porque adaptarse no debería reducirse a preguntar al proveedor si su aplicación “cumple con VeriFactu”. El nuevo escenario obliga a entender qué procesos están afectados, cómo se generan las facturas, qué sistemas intercambian información y qué grado de automatización puede conseguirse.

Esto conduce directamente a la elección del software. Cumplimiento normativo, actualización permanente, facilidad de integración, automatización, escalabilidad, soporte y capacidad para trabajar con asesorías y otros sistemas empresariales se convierten en elementos a tener en cuenta. El precio sigue siendo importante, pero elegir exclusivamente por coste puede resultar insuficiente ante una transformación de este alcance.

La otra cara del debate fue la oportunidad. Una empresa que tiene que modificar obligatoriamente su facturación puede limitarse a hacer los cambios imprescindibles o aprovechar el proyecto para eliminar tareas manuales, integrar sistemas, reducir errores y disponer de información financiera más actualizada.

Y aquí aparece una de las grandes conclusiones de esta cuarta edición: la mejor adaptación será probablemente aquella que, una vez superadas las fechas de entrada en vigor, siga aportando valor a la empresa.

Sage: de la obligación a la eficiencia

La intervención de Sage, de la mano de Francisco Javier Marchán López, Senior Growth Manager, profundizó precisamente en esta idea. La compañía dibujó un escenario en el que convergen legislación antifraude, VeriFactu, factura electrónica B2B y, en un horizonte europeo más amplio, VAT in the Digital Age (ViDA).

Frente a este escenario, Sage puso sobre la mesa las ineficiencias que todavía persisten en los procesos tradicionales. Según el estudio citado en su presentación, más del 60% de las empresas introduce manualmente las facturas, el 49% de las facturas se cobra tarde y el 69% considera el cumplimiento legal una carga. Además, una de cada cuatro compañías trabaja con tres o más sistemas desconectados.

La factura electrónica estructurada permite cambiar ese modelo. Al convertir la factura en datos estandarizados y legibles por máquinas se facilita la automatización, la conciliación y el análisis. Sage apunta así hacia un modelo en el que las empresas pueden obtener información para predecir flujos de caja y optimizar sus procesos financieros. Entre los beneficios expuestos por la compañía aparecen menos tareas administrativas, menos errores, más control, mayor rapidez en los cobros y una gestión del negocio en tiempo real.

La conclusión resume bien buena parte del espíritu del evento: cumplir es obligatorio, transformar es diferencial. Sustituir una factura en papel o PDF por otro formato digital sería quedarse en la superficie del cambio; el verdadero potencial está en automatizar el ciclo completo.

TeamSystem: de la factura al cobro

Otro de los enfoques más directamente vinculados al día a día de las pymes llegó de TeamSystem. Ana Isabel Martínez planteó una pregunta sencilla: ¿y si la factura electrónica pudiera ayudar también a cobrar antes?

El punto de partida es especialmente relevante para cualquier pequeño negocio. Los datos recogidos en su presentación sitúan en 80,5 días el periodo medio de pago en España, frente al máximo legal de 60 días, y señalan que únicamente el 30,4% de lo facturado se cobra dentro del plazo. La morosidad habría supuesto además un coste financiero de 1.957 millones de euros para las pymes durante 2025.

La factura electrónica estructurada puede proporcionar la infraestructura necesaria para conectar emisión, recepción, pago y conciliación. TeamSystem dibujó así un escenario en el que una factura podría incorporar una opción de pago: el cliente recibe el documento, lo acepta, paga a través de un proveedor especializado y el cobro queda automáticamente asociado a esa factura. La normativa no obliga a incorporar ese botón de pago, pero la estructuración y trazabilidad de la factura crean la base tecnológica para desarrollar servicios de este tipo.

El beneficio no se limita a cobrar antes. Si factura y pago permanecen vinculados, la conciliación puede automatizarse y la empresa obtiene una visión mucho más inmediata de su liquidez. Para una pyme significa responder con mayor facilidad a tres preguntas fundamentales: qué ha cobrado, qué le deben y cuánto dinero tiene realmente disponible.

La experiencia acumulada en otros mercados es también relevante. TeamSystem señaló que gestiona más de 500 millones de facturas electrónicas al año y recordó que en Italia trabaja a escala con este modelo desde 2019.

A continuación os dejamos una galería con todas las imágenes de la jornada eFactura Fórum IV 2026. ¡No te lo pierdas!

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