
La IA es una de las principales prioridades de inversión para las pymes españolas para 2026, según un estudio de YouGov para IONOS, que refleja que un 35% de las empresas pequeñas y medianas de España planea invertir en esta tecnología. Esto las coloca ligeramente por detrás de las de Francia, donde invertirán en ella un 36% de pymes, y por delante de mercados como Reino Unido (31%) e Italia (32%).
Uno de los datos más destacados del estudio es el salto en la intención de inversión en las pymes de España en esta tecnología: ha pasado el 22% en 2025 al 35% en 2026. Este aumento confirma que la IA ya no es una tecnología experimental, y se ha convertido en un pilar estratégico en los presupuestos de TI. De hecho la inversión en IA está ya muy poco por detrás de la de ciberseguridad, un 37%.
El 57% de las pymes planean destinar hasta el 20% de su presupuesto de digitalización a la IA, el porcentaje más alto entre los mercados analizados. Solo un 17% de empresas españolas no planea destinar fondos a esta tecnología en España.
En cuanto a la inversión en soluciones de IA, un 37% gastarán entre 21 y 100 euros al mes, y un 14% invertirá entre 101 y 200 euros al mes. Un 8% superará los 200 euros mensuales de inversión en esta tecnología. Eso sí, un 48% de las pymes españoles exigen soluciones de IA para cumplir con los requisitos legales, y un 27% señala que contar con un proveedor europeo de IA es un requisito indispensable para ellos. Esto pone de manifiesto que aunque hay interés en invertir, la confianza en la solución tiene una gran importancia.
Las pymes españolas adoptan la IA con el objetivo de mejorar la productividad y optimizar el talento humano. Un 47% de las empresas invierten en Ia para aumentar la eficiencia, y un 39% para liberar a los empleados de tareas sencillas. Esto sitúa a esta tecnología como una aliada para automatizar procesos repetitivos y permite que los equipos puedan centrarse en labores que aportan más valor añadido a la empresa.
Achim Weiss, CEO de IONOS, ha destacado que «las pymes españolas están preparadas para la IA y lo están convirtiendo en acciones concretas. No buscan excusas, buscan socios fiables. Las empresas no quieren experimentos, quieren resultados en los que puedan confiar».





