
Desde que Broadcom comprara VMware en 2022 han sucedido muchos cambios en su canal de distribución. La dirección comercial, los modelos de licenciamiento y los precios han dado un giro importante afectando a todo el ecosistema de partners. Esto, que a priori, es un varapalo para los partners también se puede convertir en una oportunidad para encontrar nuevos caminos.
Es bien sabido que desde la entrada de Broadcom todo ha cambiado en VMware. La estrategia de la compañía ha virado en la creación de un canal mucho más exclusivo, una política de precios que ha disparado los costes entre un 200% y 400%, según cálculos de Clober, y que ha hecho que el canal más mediano y pequeño, el más multitudinario en España, se resienta.
Y el cambio no solo se ha dado entre los partners. Este escenario ha acelerado una reflexión que muchas organizaciones ya venían realizando: cómo mantener el control sobre sus infraestructuras críticas, optimizar el coste total de propiedad (TCO) y ganar flexibilidad para adaptarse a las demandas futuras de negocio sin quedar condicionadas por entornos cerrados.
“El shock provocado por las renovaciones posteriores a la adquisición de VMWare por parte de Broadcom, ha acelerado enormemente la toma de decisiones y ahora los clientes ya no nos preguntan si migrar, sino cuándo y cómo hacerlo”, afirma Sandra Fernández, Directora de Clober.
Repensar la estrategia y valorar otras opciones
Este nuevo contexto representa una oportunidad para revisar las estrategias de virtualización con una metodología rigurosa y basada en datos. “No se trata de migrar por migrar, sino de tomar decisiones basadas en datos reales. Antes de renovar contratos o modificar arquitecturas, es imprescindible conocer en detalle el uso real de los recursos, las fechas de vencimiento, el TCO completo y el valor que cada plataforma aporta actualmente al negocio”, destaca Félix Casado, CEO de Virtual Cable.
Aunque VMware siempre ha sido la máxima referencia en soluciones de virtualización, obviamente no ha sido ni es la única opción en el mercado. De hecho, el varapalo a muchos partners de VMware está llevando a que estos se planteen otras opciones y muchos proveedores les están poniendo en bandeja el trabajar con ellos con políticas atractivas o herramientas.
Y precisamente todos estos cambios ha hecho que figuras como Virtual Cable se definan como la alternativa en España. Su plataforma de workplace UDS propone un entorno para virtualizar el puesto de trabajo que permita reducir la dependencia de un único fabricante.
Por su parte, otro ejemplo lo encontramos en la división cloud de SATEC, Clober, que ha lanzado una herramienta online para obtener en menos de un minuto una estimación del coste y del ahorro potencial que supondría abandonar VMware y adoptar una infraestructura basada en Proxmox VE. Una estrategia diferente, pero que igualmente puede ser una oportunidad para los partners.
Sin embargo, el cambio no debe ser tomado a la ligera. Es necesario revisar un inventario completo y un análisis detallado de costes para identificar las necesidades actuales. Además, el cambio puede ser progresivo con pruebas de concepto y proyectos piloto para ver la compatibilidad técnica, el rendimiento real, la experiencia de usuario y el impacto económico antes de escalar a una nueva solución.





