
Samsung Electronics ha subido los precios de varios servicios de fabricación de chips hasta un 15% para los pedidos nuevos. Según Reuters, la compañía ha tomado esta decisión por la tensión a la que la demanda de chips de IA somete a la capacidad de fabricación de chips, un sector dominado por TSMC.
La demanda de los clientes chinos está siendo particularmente elevada, y Samsung no ha podido cubrir todos los pedidos recibidos porque debe dar servicio a sus clientes de Estados Unidos y reservar además parte de su capacidad para la fabricación de sus propios chips.
Los clientes chinos de Samsung están entre los que están aceptando los aumentos de precios de fabricación de componentes más elevados, lo que pone de manifiesto cómo están afectando las restricciones de EEUU a las exportaciones de equipos avanzados para fabricar chips a China han aumentado la dependencia de sus empresas de las plantas de fabricación extranjeras.
Las subidas de precios suponen un punto de inflexión para la división de negocio de fabricación de chips de Samsung, que ha sido deficitaria desde 2022, y ha tenido complicaciones para reducir su brecha con TSMC. Todo a pesar de que Samsung haya batido su récord de beneficios por la subida de los chips de memoria para sistemas de IA.
No es la primera subida de precios de Samsung relacionada con los componentes este año. El pasado mes de julio ya subió los precios de los chips que fabrica con su proceso de 4 nanómetros (SF4) entre un 10% y un 15% para sus clientes de China y Estados Unidos. Para los clientes de Taiwan, su precio aumentó entre un 5% y un 10%.
Los precios de las obleas producidas con su proceso de 5 nanómetros (SF5), subieron entre un 10% y un 15%, mientras que los de su tecnología de 8 nanómetros subieron por debajo del 10%.
En el primer trimestre de 2026, Samsung generó el 7% de los ingresos globales de manufactura, mientras que TSMC fue responsable del 70%, pero la demanda de chips de IA ha ocupado gran parte de su capacidad de vanguardia, con su producción saturada.
Samsung tiene por ello más margen de maniobra para subir los precios, ya que aunque los procesos avanzadas constituyen más del 50% de los ingresos por fabricación en 2026, las aplicaciones de IA y computación de alto rendimiento superarían el 30% frente a entre un 15% y un 20% registrados a finales de 2025.
La línea de producción SF4 de Samsung en su planta de Pyeongtaek, en Corea del Sur, lleva funcionando a plena capacidad desde finales de 2025. Produce chips lógicos para clientes como Qualcomm, y matrices base para sus chips de memoria multicapa de gran ancho de banda (HBM).
Samsung espera que su división de fabricación vuelva a obtener beneficios en un futuro próximo, gracias a un uso mayor de la capacidad de las fábricas, mejor rendimiento de producción y precios más firmes.
Además, sus responsables esperan que el aumento de las ventas a sus principales clientes estadounidenses y chinos, y la demanda de matrices base HBM, contribuyan a que sus ingresos de fabricación aumenten más del 10% interanual en la segunda mitad de este año.
Mientras tanto, las mejoras de rendimiento de fabricación han ayudado a Samsung a conseguir más clientes. Tesla y Apple firmaron el año pasado sendos acuerdos de fabricación de chips con Samsung, que también ha conseguido un acuerdo de producción de chips para IA con Broadcom. Además, la compañía fabricará también el nuevo procesador de inferencia de IA de NVIDIA.





