
El 38% de las empresas ya han puesto en marcha casos de uso de IA generativa, y un 60% está explorando aplicaciones de IA agéntica. Las más avanzadas en el despliegue y en la ejecución de programas piloto de IA agéntica son las empresas chinas: casi la mitad ya están en ello, por delante de las de Europa y Estados Unidos. Además, dos tercios de los líderes de empresa creen que si no escalan la IA con tanta rapidez como su competencia corren el riesgo de perder oportunidades estratégicas y su ventaja competitiva.
Así lo reflejan los informes de Capgemini La ventaja de la IA a largo plazo: construyendo la empresa del mañana, y Cómo la IA está transformando silenciosamente las decisiones ejecutivas. Ambos reflejan que la forma en que las empresas miden el éxito de la IA está cambiando, y la eficiencia operativa y la rebaja de costes no son ya los únicos indicadores de referencia. Las nuevas métricas de ROI incluyen el crecimiento de ingresos, la gestión del riesgo y el cumplimiento normativo, la gestión del conocimiento, y la experiencia y personalización del cliente.
Además, los responsables de las empresas de todo el mundo son más conscientes que nunca de la necesidad de controlar sus activos críticos. Maś del 50% de las compañías dan prioridad ahora a la soberanía del dato, y buscan que los datos sensibles o regulados permanezcan bajo su control.
En el futuro, las empresas planean acelerar la inversiones en IA, y dar prioridad a las funciones con procesos bien definidos y resultados medibles, lo que muestra el paso de la experimentación a crear valor a largo plazo. De hecho, casi dos tercios aseguran haber empezado a poner en pausa proyectos de IA de menos valor para centrarse en áreas de alto impacto.
De media esperan destinar el 5% de su presupuesto anual a iniciativas de IA en 2026 (4% en España), frente al 3% el año pasado. Se centrarán sobre todo en inversiones relacionadas con la IA en infraestructura, datos, gobernanza y capacitación de la plantilla.
Un tercer informe de Akamai destaca que un 56% de los directivos de alto nivel (44% en España) ya usan la IA para apoyar o informar su toma de decisiones estratégica, tanto de forma activa como selectivo. Alrededor de otro tercio está experimentando con ella. Hoy la usan sobre todo de apoyoso para escribir documentos e emails, pero de aquí a tres años esperan usarla sobre todo para reforzar y cuestionar el pensamiento estratégico.
Maś de la mitad de los CXO aseguran haber reducido con ella el tiempo y coste necesarios para tomar decisiones. También señalan que han mejorado en creatividad y capacidad de anticipación por usarla. Eso sí, la ven como apoyo y no como sustituto del juicio humano, y solo un 1% de los CXO creen que la IA podría tomar de forma autónoma determinadas decisiones estratégicas en un plazo de entre uno y tres años.
Los directivos también muestran cautela con la toma de decisiones impulsada por IA. Solo un 41% (36% en España) tiene un nivel de confianza superior a la media en ella para tomar decisioens ejecutivas. Para todo ellos, las principales preocupaciones son los riesgos legales y de seguridad, además de la dificultad para explicar decisiones en las que ha influido la IA.
Muchos altos directivos, mientras tanto, siguen siendo reacios a hablar públicamente sobre su propio uso de la IA. Solo un 11% asegura que actualmente destaca o tiene previsto destacar el uso de la IA en las decisioens empresariales. Quienes no prefieren hacerlo es por preocupaciones sobre el riesgo reputacional si una decisión influenciada por la IA sale mal, y por la incertidumbre sobre cómo perciben clientes, socios y la opinión pública el uso de la IA.
Por sectores, la disposición a comunicar públicamente el uso de la IA en decisiones de empresa sigue baja en todos los sectores, con High Tech (18%), Telecomunicaciones (16%) y Banca (15%) como los más inclionados a hacerlo.
Las empresas españolas comparten la visión estratégica global sobre la IA, pero con máscautela en inversión, despliegue y uso en toma de decisiones. El 69% de las organizaciones ve a la IA como una prioridad estratégica, independientemente del contexto macroeconómico. En España lo hacen el 63%. A nivel global, el 67% de los directivos de empresas (70% en España) considera que unos marcos más claros de gobernanza facilitarían un mejor aprovechamiento de la IA.
Un 62% de empresas asegura estar invirtiendo de forma activa en la capacitación de su plantilla en IA, frente al 52% de las españolas. Además, un 50% de las empresas reconoce tener ya perfiles híbridos que combinan conocimiento de negocio y capacidades en Ia, frente al 45% en España.
El uso de la IA como apoyo activo a la toma de decisiones estratégicas en empresas presenta diferencias por sectores. Los que tienen más madurez digital lideran la adopción: high tech (72%), banca (68%), seguros (66%) y telecomunicaciones (64%) la usan de forma activa o selectiva en decisiones estratégicas.
En el sector público, el uso de la IA está sobre todo en fase experimental, con una adopción real muy limitada, y muchas barreras para pasar de pilotos a uso estratégico efectivo. En este sector, solo usan la IA de forma activa el 5,7% de los CXO.





